Por FLORENCIA DONOVAN - La demanda de dólares no cede. Pero la autoridad monetaria empieza a dar señales más fuertes de que no estaría dispuesta a convalidar una suba descontrolada del tipo de cambio, al menos por ahora.
La entidad que preside Martín Redrado vendió ayer casi u$s 300 millones en lo que fue su segunda intervención más fuerte del año –aunque desde el BCRA hablaron de ventas por u$s 250 millones–, y además buscó calmar las expectativas de devaluación del tipo de cambio colocando contratos de dólares a futuro. Así, la divisa en el circuito mayorista, donde operan los grandes bancos y se marca luego la tendencia para el resto del mercado, cerró un centavo más abajo que el lunes, a $ 3,165, mientras que en las pizarras al público se mantuvo estable a $ 3,17 para la compra y $ 3,21 para la venta.
También el BCRA intentó ponerle paños fríos a lo que en la city se conoce como el dólar informal o de contado con liquidación, que surge cuando un inversor se vale de acciones o de bonos para hacerse de dólares y sacar su dinero fuera del país. La operación es simple: un inversor compra títulos en la plaza local y luego los liquida a través de una compensadora en el exterior, como Euroclear, para hacerse de dólares y en el exterior. Lo mismo hace con acciones, comprando papeles en la plaza local y luego vendiéndolos en forma de ADRs en Wall Street. El dólar de contado con liquidación llegó a operarse al comienzo de la rueda a $3,34, pero el BCRA vendió sus propios títulos, las Lebac y Nobac, contra dólares y logró bajarlo a 3,28%, incluso por debajo de su precio del lunes (ver pág. 3).
Con su intervención de ayer, en el mercado estiman que el BCRA llevaría vendidos en sólo dos semanas cerca de u$s 900 millones, cifra que por ahora no se evidencia tanto en el nivel de reservas internacionales. Según datos del BCRA, en las arcas la entidad mantenía ayer u$s 49.805 millones.
La contrapartida de las ventas de dólares del BCRA, sin embargo, está siendo la suba de tasas de interés. Y es que cada vez que el BCRA vuelca divisas al mercado retira pesos, por lo que la menor cantidad de liquidez está impulsando al alza las tasas. El call, como se conoce a la tasa que se paga por préstamos a un día entre bancos, subió a 10,5% anual –hubiera aumentado más de no ser por el Banco Nación que estuvo ofreciendo pesos–, mientras que la tasa Badlar, la que se pauta por depósitos mayoristas a 30 días de plazo, trepó al 11%. Los bancos, en general, están convalidando mayores tasas de interés por sus depósitos a plazo, para contener asimismo la tendencia de los ahorristas a no renovar plazos fijos en pesos, para hacerse de dólares. Por una colocación a 30 días en pesos, hoy ya hay entidades bancarias pagando cerca del 13% anual.
En el sector advierten, no obstante, que todavía las tasas no alcanzaron los niveles que había marcado a mediados del año pasado, cuando se desató la crisis de hipotecas en EE.UU. y muchos inversores extranjeros sacaron sus fondos del país. “El mercado ya está depurado de inversores extranjeros, por eso las tasas no suben tan rápido”, reconoció un operador.
Pese a los esfuerzos del BCRA, para los próximos días la tendencia tanto para el dólar como para las tasas parece ser al alza, según coinciden en el mercado. Y es que en los bancos aseguran que no depende de la autoridad monetaria frenar la ansiedad del público por el dólar, sino que más bien lo que se esperan son señales tranquilizadoras en el ámbito político. |