Por Rafael Pampillón, director del Area de Economía del Instituto de Empresa.
Sabíamos que el euro estaba apreciado, pero esta sobrevaloración ha sido avalada y cuantificada (24%) por el índice Big Mac, que apareció el 16 de enero en la revista The Economist. Se trata de un indicador que se publica periódicamente y que toma como base el precio de una hamburguesa consumida en los establecimientos McDonald’s en diferentes países del mundo. El índice Big Mac sirve para conocer si los tipos de cambio de las monedas están bien valorados o si, por el contrario, están infravalorados o sobrevalorados. Es decir, el índice ofrece una guía para saber si una divisa se encuentra en su paridad ‘correcta’. Los últimos datos de ‘la hamburguesa’ muestran que la media de los países de la eurozona tienen un tipo de cambio un 21% más apreciado del que les correspondería con respecto al dólar. Es decir, al tipo de cambio actual, las hamburguesas son más caras en la zona euro que en Estados Unidos. Sin embargo, la sobrevaloración del franco suizo es mucho mayor: 82%. Parece que la moneda helvética continúa jugando el papel de moneda refugio en los momentos de incertidumbre. La hamburguesa más barata del mundo se vende en China (US$ 1,23), lo que implica que el yuan está muy infravalorado y le hace ser una economía muy competitiva (de ahí el deseo de la Administración de Estados Unidos para que se reevalúe). Y en América Latina, la de Venezuela, con US$ 1,36, pone de manifiesto la fuerte crisis cambiaria que atraviesa el bolívar.
El índice Big Mac supone que una hamburguesa Big Mac de los establecimientos McDonald’s es una cesta de bienes representativos, ya que mantiene unas características similares a nivel internacional. El que se comercialice en más de cien países usando los mismos ingredientes hace posible comparar los precios a nivel mundial. El precio base es siempre el de Estados Unidos. Hace un año, señalábamos que, según el índice, el euro estaba sobrevalorado en un 8% con respecto al dólar, ahora esta apreciación ha aumentado (24%). Es decir, al tipo de cambio actual, las hamburguesas son más caras en la zona euro que en Estados Unidos. El índice Big-Mac nos indica que el euro está sobrevalorado y que, por tanto, a medio plazo tenderá a corregir esta situación, depreciándose con respecto al dólar.
El enfoque teórico del índice Big Mac se deriva de la teoría de la paridad del poder adquisitivo (PPA) que establece que productos similares, situados en diferentes países, deben tener igual precio. Si se cumpliese la teoría de la PPA, un dólar debería servir para comprar lo mismo, o la misma cantidad de productos, en todos los países del mundo. La PPA no es una teoría exacta de los tipos de cambio, pero suele dar una aproximación razonable. Así, por ejemplo, cuando el 1 de enero de 1999 se lanzó el euro, pese a que la mayor parte de los expertos pronosticaban que se apreciaría frente al dólar, el índice Big Mac indicaba que el euro estaba sobrevalorado en un 10% con relación al dólar y que, por tanto, se depreciaría, como así ocurrió. Ahora el índice dice que el euro se volvió a sobrevalorar y que, por tanto, a medio plazo tenderá a depreciarse con respecto al dólar.
Los economistas se toman más en serio de lo que parece el índice Big-Mac y sobre él se han hecho una docena de estudios y tesis doctorales. Hace poco se publicó un libro dedicado al índice. Su autora, Li Lian Ong, del Fondo Monetario Internacional, señaló que el índice ha sido sorprendentemente exacto a la hora de prever la evolución de los tipos de cambio a largo plazo, aunque haya algunas desviaciones que nunca se corrijan, como es el caso de las monedas de los mercados emergentes que aparecen siempre infravaloradas. |