El Banco Central ofreció ayer otra clara señal de que no escatimará recursos para poner paños fríos en el mercado cambiario y deprimir las expectativas que, durante las últimas semanas, alentaron la compra de dólares, sobre todo por parte de ahorristas minoristas.
Ayer el Central volcó otros US$ 50 millones en el mercado mayorista, mientras que invirtió otro tanto en el mercado de futuros, con lo cual su intervención sumó US$ 100 millones, según indicaron fuentes de la entidad monetaria. Luego de esta movida, el billete mayorista cerró en $ 3,141 para la venta, casi un centavo por debajo de la cotización del cierre del lunes. Se trata del menor nivel desde enero último. Con todo, en el mercado minorista la divisa norteamericana cerró sin cambios respecto de la víspera, en $ 3,17 para la venta, según el promedio de casas de cambio y bancos de la City porteña.
La cruzada de la entidad que preside Martín Redrado por contener el valor del dólar y calmar las expectativas conllevaron una sangría en sus reservas de US$ 1066 millones desde el lunes de la semana pasada.
Más allá de la participación oficial, hubo más movimiento ayer en el mercado, algo que muchos vieron como una señal de normalización. "Los bancos privados fueron los que estuvieron demandando la divisa para pagar sus obligaciones comerciales, mientras del lado de la oferta, los exportadores liquidaron lo justo para cubrir sus necesidades de pesos, y el Central se sumó al final", comentó Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios a la agencia Nosis.
Ante la posibilidad latente de un acuerdo entre el campo y la Casa Rosada, algunos operadores ya anticipan el regreso del Central a su clásica posición compradora. "Se nota que cambió la tendencia. Cambió el humor en el mercado por las expectativas de un acuerdo con el campo, y, de ser así, hay muchas divisas por liquidar y no sería extraño que el Central tenga que salir a recomponer las reservas que vendió en estos días", indicó Carlos Lizer, jefe de Cambio de Puente Hermanos. Según sus cálculos, habría unos US$ 5000 millones provenientes del comercio exterior que ingresarían en el mercado una vez destrabado el conflicto. "Todo depende de lo que se conozca de las reuniones. Si hay entendimiento -concluyó-, seguramente el Central va a tener que absorber la oferta de las divisas."
Hubo otro dato positivo: la tasa de interés que los bancos se cobran entre sí para prestarse fondos, conocida como call money ,bajó otro escalón, hasta el 9,4%, desde el 12,3 del viernes pasado.
Estas señales se sumaron al repunte del Merval, que ganó terreno por cuarta jornada consecutiva, y la mejora en los títulos públicos, lo que ayudó a cimentar la idea de que el fin de la turbulencia generada por el conflicto con el agro, aunque no ha llegado aún, está más cerca.
"Los títulos públicos, si confirman su firmeza, serán impulsores de los precios de las acciones bancarias. Algo de eso ha sucedido, pero vemos que las caídas en acciones de este tipo, más en el caso de las energéticas, han sido muy fuertes", dijo Ricardo Maied, director de Federal Bursátil. Los bonos ganaron ayer un 0,59% en promedio, con subas de hasta el 2,24% en el Par en pesos, y el 1,89% en el Discount en dólares.
Todo, pese a la caída de los mercados internacionales, en particular los de Wall Street (el Dow Jones perdió un 1,53%), que fue alentada por la suba del precio del petróleo, y el dato de la inflación mayorista en los EE.UU., que se conoció ayer y fue más alto que lo esperado. A esto se sumaron las débiles ganancias trimestrales de Target y Home Depot, dos de las más importantes tiendas minoristas de ese país, que reflejaron las dificultades que enfrentan los consumidores norteamericanos, los principales impulsores de la primera economía mundial.
Por Rafael Mathus Ruiz
|