Por FLORENCIA DONOVAN e IGNACIO OLIVERA DOLL - Por primera vez en dos meses de conflicto, los mercados empezaron a notar más sincero y real el acercamiento que hoy muestran el campo y el Gobierno. La decisión de levantar el paro, y de sentarse nuevamente a negociar devolvió aire y cierta paz: ayer, otra vez, se descomprimieron presiones sobre las tasas y el dólar – aunque con una activa participación del Banco Central–, los bonos y las acciones arrojaron sugestivas ganancias, y los volúmenes negociados volvieron a ser más normales que en las últimas semanas.
A modo de revancha, el BCRA preparó ayer un escarmiento para los especuladores que la semana pasada habían apostado a un tipo de cambio más alto, en una jornada que no lo apuraba demasiado hacia nuevas intervenciones. Salió a vender u$s 120 millones en medio de la calma (unos u$s 70 millones en el mercado spot y u$s 50 millones a futuro), y planchó al dólar mayorista, en los $ 3,138, un centavo por debajo del lunes. El minorista, en cambio, ni se inmutó, y volvió a cerrar en $ 3,17, dado que suele reaccionar siempre cierto rezago a los movimientos del mayorista.
Además, para calmar las tasas, el BCRA liberó otros $ 300 millones en el circuito, al renovar sólo $ 900 millones de los $ 1.200 millones que le vencían en Lebac y Nobac. Así, el call money -la tasa de los préstamos entre bancos- volvió a bajar un punto, hasta 9,5%, lejos del 14,5% que había alcanzado el miércoles pasado, en lo peor de la crisis local. Sólo la tasa Badlar, para depósitos en dólares, se mantuvo intacta en 13,6%.
Entre los títulos públicos en pesos, en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), el Par avanzó 2,24% (el nominado en dólares, 1,03%), el Descuento, 0,81%, y el Bogar 18, 1,98%. “No me gusta hablar de una recuperación firme todavía, y me parece apresurado decir que hay un cambio de tendencia. Sí, de alguna manera, tenemos más tranquilidad, y eso se manifiesta en el humor de los inversores. Pero aún no está el acuerdo. Y es obvio que cuando los bonos caen 25% se vuelven más atractivos”, explicó el analista de Puente Hermanos, Antonio Cejuela.
En rigor, la sensación es que lo que se vio ayer no fue más que un envión que dejó la fuerte recuperación del lunes. Hubo subas, pero no demasiado significativas: ni el Pre8, ni el Pre9, ni el Pro11, ni el Pro12, ni el Pro13 superaron ganancias del 1% respecto del cierre anterior. “Está la duda de si el acuerdo se materializará en la reunión de esta semana. Muchos ya compraron, y operaron con la noticia; y muchos se van a decidir con la confirmación”, contó el analista de Arpenta, Julio Bruni. Claro que, para eso, los operadores deberán afinar su sensibilidad, e intuir de lejos los posibles pasos de la negociación, que hoy se iniciará casi al cierre de los mercados.
Se sigue con la idea de que el 25 de mayo puede ser la fecha clave: “Para mí, el discurso de ese día va a ser importante en términos de decisiones finales de inversión. Yo sería partidario de esperar a esa fecha, a ver qué discurso da la Presidenta”, agregó Cejuela.
Ayer, Cristina Kirchner salió a negar la posibilidad de una crisis financiera en la Argentina, y a aclarar que hoy el Banco Central tiene “suficientes reservas como para respaldar el circulante y los depósitos que están en los bancos, en un cien por ciento”.
El mercado pareció creerle: la Bolsa ganó 1,10%, y superó los 2.200 puntos, apuntalada por un nuevo récord en el precio del petróleo (u$s128,70), que llevó ganancias de 3,24% a los papeles Petrobras Brasil.
“Toda esta semana puede ser de recuperación –promete el analista de Silver Cloud Advisors, Javier Salvucci–, dado el nivel en el que están los precios. Los preferidos pueden ser los bancos, y algunas acciones ligadas a commodities”. |