Los inversores afectados por pérdidas fuertes en los mercados del crédito están desviando recursos a las transacciones cambiarias, haciendo subir aún más los volúmenes de operaciones hacia un promedio diario de 4 billones de dólares que se podría alcanzar para fines de año.
Merrill Lynch y Citigroup han sufrido un quebranto combinado de 42.500 millones de dólares en amortizaciones como resultado de la exposición a los activos de crédito de calidad pobre, pero los crecientes ingresos por operaciones cambiarias han compensado en parte esas caídas.
Tanto Citi como Merrill Lynch registraron ingresos récord por transacciones de monedas en el primer trimestre. Merrill Lynch duplicó su ganancia comparado con el mismo período del año pasado.
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Y si bien los bancos podrían ser muy cautelosos antes de prestar dinero a inversores buscando cambiar instrumentos relacionados con el crédito, no hay tales pruritos sobre la participación en los mercados de cambios, lo que ayuda a mantener vigorosa la actividad de los fondos de cobertura en el área.
"Los bancos podrían no estar dispuestos a prestar a fondos de cobertura marginados contra instrumentos de crédito, pero los clientes no encuentran restricción del crédito (cuando buscan fondos por) operaciones cambiarias", dijo Justyn Trenner, del grupo de análisis ClientKnowledge.
"Hay evidencia de que los clientes están seleccionando muy bien a través de quién van a negociar sus monedas (...) el interés subyacente en la clase de activos no ha disminuido", dijo Trenner.
Ante el incremento de la volatilidad, los inversores han salido del "carry trade", con el que se endeudaban en monedas de tasa de interés baja como el yen japonés para financiar compras de activos de mayor renta.
La volatilidad implícita a una semana sobre las opciones cambiarias dólar/yen se ubicaba alrededor de 5,0 por ciento en junio pasado, cuando el carry trade estaba a pleno, pero se incrementó hasta 18,40 por ciento en marzo. Luego ha retrocedido a 11,75 por ciento <JPYSWO=>.
La baja volatilidad es buena para el carry trade porque los inversores están más cómodos en esa posición relativamente riesgosa cuando los mercados están tranquilos, que cuando hay movimientos bruscos, impredecibles.
Sin embargo, los inversores siguen comprado de manera selectiva monedas de rendimientos altos, que según creen, ofrecerán fuertes retornos.
El dólar australiano llegó esta semana a los máximos en 24 años <AUD=> contra el estadounidense, y como la volatilidad se incrementa, cada vez son más rápidos los flujos de entrada y salida de esas estrategias, incrementando nuevamente los volúmenes.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) dijo que los volúmenes de transacciones cambiarias promedian los 3,2 billones de dólares por día. Trenner, de ClientKnowledge, dice que la cifra probablemente aumentará a 4 billones de dólares por día hacia fin de año.
En medio de las fuertes oscilaciones del mercado cambiario, en las que el dólar bajó casi 8 por ciento contra el euro este año, las compañías y fondos se han visto forzados a considerar mejor su exposición a esas fluctuaciones.
Lisa Scott Smith, directora gerente de monedas globales de Millenium Global Investments, dijo que los movimientos grandes de las divisas pusieron de relieve los considerables riesgos potenciales de la exposición a diferentes monedas, incrementando las operaciones de cobertura en el sector privado.
"Estamos viendo una creciente demanda de los actores institucionales, los fondos de pensión, las corporaciones que, dadas esas dislocaciones en los mercados, se están dando cuenta de que hay cuestiones con los tipos de cambio", dijo.