A poco más de un mes de dar comienzo a una fuerte pulseada con el mercado para evitar que una súbita escalada del dólar agregue un componente desestabilizador a la confrontación entre el Gobierno y el campo, y complique más la situación inflacionaria, el Banco Central (BCRA) logró cristalizar ayer un objetivo importante: hundió el valor de la divisa al menor nivel del año para los negocios minoristas, y al mínimo en once meses, para los mayoristas.
Al cierre de las operaciones del día, el tipo vendedor para el público había retrocedido de los $ 3,16 de anteayer a $ 3,15 (un precio que sólo había mantenido por algunos días en enero), y el mayorista, de 3,128 a 3,116. Así, acumula un retroceso de 5 centavos para ambos segmentos del negocio en lo que va del mes.
De esta manera, el BCRA comenzó a ver los frutos del "operativo escarmiento" que puso en marcha el presidente de esa entidad, Martín Redrado, apenas recibió la venia oficial (en rigor, la que le concedió el ex presidente Néstor Kirchner), que lo liberó a utilizar todo el arsenal de reservas que necesitara para asegurar que las empresas, los bancos y grandes inversores que hubieran apostado a una mayor devaluación del peso en este contexto deban contabilizar pérdidas al cerrar su balance de este mes, cuando concluya la semana.
Ese mismo día, el BCRA podrá contabilizar jugosas ganancias contables, básicamente por sus negocios con contratos a futuro con el dólar.
Pero vale recordar que el operativo "venganza" (así se lo bautizó en la City porteña) obligó al BCRA a invertir hasta ayer más de US$ 1700 millones de sus reservas; esto provocó una disminución de US$ 50.517 millones a US$ 48.780 millones en ese activo estratégico en 42 ruedas de negocios, desde el 27 de marzo. Además, duplicó el costo básico del endeudamiento de corto plazo para las empresas, lo que puede tener un alto costo en términos del nivel de actividad económica.
La acción oficial sobre el mercado prosiguió en la víspera, cuando la entidad liquidó otros US$ 70 millones con intervenciones tempranas en la plaza cambiaria, para asegurar la continuidad de la tendencia bajista del dólar.
La contundencia con que volvió a actuar en la primera parte de la rueda de negocios pareció convencer a algunos bancos y empresas de comenzar a desarmar parte de las posiciones que habían tomado en dólares y que, por la abrupta disparada que en los últimos días mostraron las tasas activas de interés, se les hacía más gravoso sostener. Fue entonces cuando pasaron a ser oferentes de dólares, lo que permitió al BCRA retirarse de las operaciones y, aun así, poder observar cómo los precios seguían en retroceso.
Empero, esa tendencia se revirtió un poco sobre los últimos minutos de la jornada. "Cuando en las primeras operaciones del día el dólar mayorista se movía entre 3,1230 y 3,1250, una rápida aparición vendedora del BCRA hizo caer el precio hasta los 3,12. De ahí en más el propio mercado, temeroso de nuevas y masivas ventas oficiales como las registradas anteayer, sumadas a algunas liquidaciones de exportadores, generó una nueva y pronunciada baja hasta los $ 3,1130, aunque recortó ese recorrido algo al final", reportó Carlos Risso, del portal especializado Notibancos.com.
En el mercado se descuenta que el dólar podría caer algo más entre hoy y mañana. Pero nadie cree que, una vez finalizado el mes, esta tendencia se sostenga. "Ya se nota que el Gobierno no está cómodo con este tipo de cambio. Una vez que se cobre revancha va a dejar que se reacomode un poquito para arriba, aunque sin permitir que se desbande de los $ 3,20, hasta que la pelea con el campo quede saldada de una u otra manera", explicó otro avezado operador.
Por Javier Blanco
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