Por LEANDRO GABIN - El Banco Central sigue actuando con firmeza para aleccionar a aquellos “especuladores” que apostaron por una devaluación del peso argentino. La idea de Martín Redrado es clara: bajar el dólar para que sea una pérdida contundente de quienes compraron a $ 3,21 (con la expectativa de verlo más arriba en el corto plazo) y ahora se encuentran con que sus dólares valen $ 3,15. Claro que para desinflar el tipo de cambio, el Central tiene que salir a vender billetes verdes para saciar la demanda de ahorristas e inversores que prefieren vestirse de conservadores y protegerse a como de lugar. El costo para el ente monetario, por caso y si bien no es preocupante, muestra que se “sacrificaron” u$s 1.700 millones de las reservas en los últimos dos meses. Concretamente, desde finales de marzo cuando –con bombos y platillos– el BCRA había alcanzado los u$s 50.500 millones. Misma baja en el stock de las reservas sucedió entre el 20 de julio y el 20 de octubre del 2007 (de u$s 44.200 millones a u$s 42.500), en el peor momento de la crisis subprime de los Estados Unidos. La diferencia, dicen los especialistas, es que ahora es pura incertidumbre doméstica lo que potencia la salida de los inversores de activos locales y su reposicionamiento en el dólar. “Tal como ocurrió entonces, el escenario actual también se podría revertir con relativa facilidad y costos acotados en tanto los ‘ruidos’ políticos bajaran la alta intensidad que están mostrando. Hoy el BCRA sigue teniendo espaldas grandes para lidiar con la situación. Pero ‘grande’ es distinto que ‘infinito’, y hay que tener en cuenta que los tiempos y movimientos en mercados turbulentos son mucho menos previsibles que en situaciones normales”, explica David Mermelstein, economista senior de Econviews.
De todas formas, en el mercado no están preocupados por la virulenta venta de dólares que está llevando a cabo Redrado. A coro, dicen que el Central tiene margen. “En términos técnicos, los números no son para alarmarse. Incluso, pasada la incertidumbre va a recomprar los dólares con facilidad”, dice Aldo Pignanelli, ex presidente del BCRA. Para Fausto Spotorno, economista de la consultora Orlando Ferreres & Asociados, la estrategia de Redrado es (a la vez de vender billetes verdes) recomprar Lebac o colocar menos títulos del ente monetario. Con lo cual, dice, el stock neto de reservas –de alrededor de u$s 33.000 millones– no bajó. “Eso (el neto de reservas) respalda con creces la base monetaria y el resto las Lebac”, dice. “Por ahora, tiene espacio para mantenerlo en niveles estables. El inconveniente vendría si el proceso de caída de las reservas de acelera, pero este nivel de salida de capitales el Central lo puede aguantar. Incluso, ayuda a reducir deuda”, sostiene Spotorno. En la misma línea, Rodrigo Álvarez, economista de la consultora Ecolatina, ve que no hay riesgos en el corto plazo ya que “deberían salir muchos dólares para que se vuelva preocupante”. “De todas formas, no está siendo neutro en términos del balance del Central porque las tasas suben y las reservas le rinden menos, lo que reduce la capacidad para generar utilidades. Eso no es favorable. Pero si bien tiene (el Central) margen, hay que seguir la dinámica de las expectativas”, indica el economista de Ecolatina. Como señala Álvarez, ésta es un crisis inédita ya que el país tiene (aún) superávits gemelos (lo que descartaría un escenario prolongado de stress). Algo que la crisis de confianza con respecto al Gobierno y su política económica se está encargando de opacar. |