Por tercera jornada consecutiva, el recorrido del índice Merval de la Bolsa porteña quedó pegado a los vaivenes que en los mercados internacionales viene mostrando esta semana el precio del petróleo. Así fue que, como había cedido terreno el martes y recuperado una parte anteayer, volvió ayer a replegarse ante la baja mayor a US$ 4 que mostró el barril de WTI en Nueva York.
Ayer perdió 0,42 por ciento el Merval (cerró en los 2223,89 puntos) básicamente por el retroceso de las empresas vinculadas a la actividad petrolera (que tienen una fuerte ponderación sobre ese índice), pero además por la marcada caída que mostraron los papeles de las compañías gasíferas en momentos en que el mercado dejó a la vista la precariedad con que operan por la escasez de ese recurso.
En el primer caso hay que mencionar las bajas de Petrobras Brasil (-3%) y la siderúrgica Tenaris (-1,02 por ciento).
Para graficar el segundo basta con observar el fuerte derrape de Metrogas (-8,1%) y Transportadora de Gas del Sur (TGS, -3,3%), compañías que si tienen menos combustible para repartir consecuentemente tendrán menos facturas por cobrar.
A su vez, entre los papeles líderes, los que más ganaron fueron Celulosa (5,83%); Dycasa (5,23%) y los bancos Patagonia (2,17%) y Francés (1,95%), ambos favorecidos en parte por la sostenida mejora que muestran los bonos de la deuda pública nacional desde que reciben empuje oficial.
La estrategia del BCRA
Ayer, por ejemplo, mejoraron su cotización los bonos Discount y Par en pesos (ganaron 1,16% y 1,56%, respectivamente), beneficiarios directos de los casi $ 100 millones en compras que nuevamente realizó el Banco Central en el marco de sus esfuerzos por asegurar la disponibilidad de dólares en el mercado, toda vez que paga esas compras con divisas.
Pese a todo, el mercado volvió a mostrar señales de extrema cautela hasta tener en claro cómo se resuelve el conflicto entre el Gobierno y el campo, de manera de poder estimar qué impacto podrá tener esa resolución en el incierto horizonte que pasó a mostrar la economía local.
En la Bolsa porteña las acciones domésticas movilizaron apenas $ 64,34 millones, manteniéndose una gran concentración de negocios en los papeles más internacionalizados o dolarizados, lo que revela que la mayoría de los inversores siguen evitando retomar riesgo argentino.
El muy discreto volumen que muestran los negocios con papeles privados, a juicio de los analistas, revela que difícilmente los inversores cambien de postura hasta tener en claro cómo evolucionará el conflicto con el campo. En este sentido, ayer había expectativas por los anuncios que, una vez cerradas las operaciones, hizo el Gobierno.
Javier Blanco
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