Bradford & Bingley lanzó una advertencia sobre el estado del mercado hipotecario de Gran Bretaña y rebajó el precio de su emisión de valores de emergencia para conseguir unos fondos de rescate del sector privado. Esto afectó a las acciones de los bancos en toda Europa.
En el panorama más débil que dio a conocer hasta ahora una prestamista británica, B&B también dijo que en los cuatro primeros meses del año había registrado una pérdida.
La noticia se conoció en momentos en que unos datos oficiales mostraron que las aprobaciones de nuevos préstamos para la compra de viviendas bajaron al mínimo histórico en abril.
"Contra este contexto, es difícil que la libra esterlina atraiga mucho, de momento", dijo Mitul Kotecha, analista cambiario de Calyon en Londres.
"Vamos a recibir malas noticias como esta, sabemos que no son sólo los bancos británicos, sino que en general, los problemas del sector financiero no han terminado totalmente", agregó.
"Cualquier recuperación no será simple o directa como quizá esperaban algunos, esto (los datos y noticias del lunes) lo refleja", dijo Kotecha.
En la zona del euro, un índice de gerentes de compras del sector manufacturero bajó en mayo a 50,6, mínimo desde agosto del 2005, subrayando la desaceleración del crecimiento en la región, incluso en momentos en que se acelera la inflación.
"El número manufacturero agregado está precariamente cerca del nivel que indica una contracción de la producción", dijo Adam Cole, jefe de estrategia cambiaria de RBC, agregando que nuevas señales de debilidad económica podrían debilitar aún más a la moneda única.
La libra esterlina se negociaba con una baja de 0,9 por ciento a 1,9633 dólares, después de haber caído a un mínimo en una semana de 1,9597 <GBP=> tras las noticias de B&B, más los pobres datos de los préstamos hipotecarios y de los gerentes de manufacturas de Gran Bretaña.
El yen ganaba 0,6 por ciento contra el dólar <JPY=>, en reflejo de un menor apetito por el riesgo, mientras las acciones europeas caían lideradas por las bajas de las acciones de los bancos.
El euro descendía 0,1 por ciento contra el dólar, a 1,5538 unidades de Estados Unidos <EUR=>, tras haber bajado el viernes a un mínimo en dos semanas de 1,5460.
El mercado estaba atento a unos datos que ofrecerá más adelante en el día el Instituto de Gerencia y Abastecimiento de Estados Unidos (ISM por sus siglas en inglés).