Por DOLORES AYERRA y FLORENCIA DONOVAN - Al igual que el viernes último, el Central no necesitó intervenir en el mercado spot o del día para que la divisa siguiera bajando frente al peso. Sin embargo, el tipo de cambio al público en las pizarras de la city porteña retrocedió a $ 3,095 para la compra y $ 3,125 para la venta. En tanto en el segmento mayorista la divisa también cedió y se ubicó en $ 3,0470 en la punta compradora y $3,0870 en la punta vendedora.
Y es que la autoridad monetaria, sí participó del mercado de futuros, vendiendo divisas por más de u$s 200 millones, según informaron fuentes del mercado, aunque desde el BCRA replicaron que las ventas fueron por una cifra mucho menor, de entre u$s 50 y u$s 60 millones. En esta línea, según un informe de Puente Hermanos “en el mercado de dólar futuro se observó una apreciación (del peso argentino frente al dólar) promedio de del 0,80%. Para junio cotizó a $ 3,094, para julio lo hizo a $ 3,1 y para agosto se observa a $ 3,12”. Para los operadores ésta es una señal de que el organismo monetario no dejará que vuelva a subir el dólar, al menos en el corto plazo. Por eso es que ayer también se notó una mayor presencia de exportadores. Varios se anticiparon para liquidar ante la perspectiva de un dólar estable o incluso en baja.
A su vez, el Central hace unos días que está recomprando bonos contra dólares, para satisfacer así la demanda de divisas que todavía se percibe en el mercado. En la jornada de ayer, puntualmente recompró $100 millones, la gran mayoría de Descuento. Y también recompró Lebac por $60 millones para inyectar pesos en la plaza. De esta manera, ayudó a suavizar las pérdidas que venían sufriendo los bonos por el conflicto –cada vez más lejos de una solución– entre el Gobierno y el sector agropecuario. “El precio de los bonos es un mentira, el único que paga es el BCRA”, dispararon desde la mesa de una entidad financiera de primera línea. Sea como fuere, las mermas de los títulos públicos cerraron en torno al 0,50%.
Pero la estrategia de Redrado no es caprichosa. El Central está buscando mantener el dólar bajo, para así frenar la salida de depósitos del sistema financiero. Si bien el retiro de pesos de los bancos se desaceleró en las últimas semanas, todavía no se logró erradicar por completo. De ahí que las tasas de interés que pagan los bancos por captar plazos fijos se mantuvieran ayer en niveles de entre el 17% y 18%, los valores más altos de todo el 2008.
Por otra parte, ayer el mercado bursátil “fue una zona de aburrimiento más que zona de trading”, según supo calificar un analista refiriéndose a la apatía de los inversores durante la rueda. “Fue un día intrascendente en el mercado local, donde el escaso volumen de negociación sigue marcando una señal de incertidumbre y una tendencia aún no definida”, coincidió Leandor Verrier, de Bull Markets Brokers. En acciones se negociaron apenas poco más que $ 48 millones, terminando el Merval en los 2197,82 puntos por debajo del soporte de los 2200; un 0,35% abajo. Entre las mayores pérdidas se destacaron las de los papeles del constante vapuleado sector financiero, con la salvedad de que esta vez, además del campo lo afectó la noticia de que la calificadora S&P’s bajó la calificación de tres bancos norteamericanos. |