Trichet sorprendió el jueves a los mercados al decir que varios funcionarios del BCE querían elevar las tasas de interés. El jefe del organismo también dio un claro indicio de que el costo del crédito podría incrementarse en 25 puntos básicos en julio, lo que provocó una fuerte alza del euro.
Las palabras de Trichet apagaron el repunte que había registrado el dólar esta semana, que había cobrado impulso cuando el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, hizo declaraciones sobre el impacto inflacionario de la debilidad del dólar.
Si bien la moneda única europea reaccionó al potencial aumento de la tasa del BCE, algunos analistas se mostraron cautelosos ante las expectativas de que alcance nuevos récord arriba del nivel de 1,60 dólares visto en abril.
"El movimiento de ayer fue desastroso en términos de cooperación global", dijo Nick Parsons, jefe de estrategia de mercados de nabCapital.
"Habíamos llegado al punto en que Bernanke hizo subir al dólar con sus comentarios, con una baja del tipo de cambio euro/dólar y un descenso del petróleo de 14 dólares desde sus máximos (...) y la gente estaba pensando que había un enfoque global más coordinado", agregó.
Dijo que al euro podría costarle superar el nivel de 1,5750 dólares, agregando que los datos recientes, incluyendo unas cifras del viernes sobre una baja imprevista de la producción industrial alemana, reflejan una desaceleración en curso en Europa.
A las 1101 GMT, el euro operaba estable a 1,5590 dólares <EUR=>, más de dos centavos arriba del mínimo en tres semanas registrado el jueves a 1,5365.
El mercado cambiario estaba atento a los datos mensuales del empleo de Estados Unidos previstos para las 1230 GMT.
Los economistas encuestados por Reuters anticipan que en mayo se perdieron 58.000 puestos de trabajo en Estados Unidos.