Por FLORENCIA DONOVAN - El dólar bajó ayer un centavo a $ 3,09 en las casas de cambio de la city, pero en el mercado la desconfianza no termina de diluirse. No porque los inversores duden ya de la capacidad del Banco Central (BCRA) para sostener el tipo de cambio –menos después de hacerlo bajar 11 centavos–, sino porque cada vez parece estar más lejos la solución del conflicto entre el campo y el Gobierno, y en consecuencia, la salida de la crisis política que se desató a mediados de marzo y que motivó a inversores a volcarse al dólar.
Reflejo de ello es la distorsión que se observa entre los precios del dólar en el mercado spot o del día, con respecto a las cotizaciones de los contratos de dólar futuro y, al mismo tiempo, las tasas de interés que se pagan en el mercado. Sin ir más lejos, ayer el dólar spot se operaba en el circuito mayorista a $ 3,06, mientras que los contratos de peso-dólar para fin de mes se pautaban a un tipo de cambio de $ 3,055, lo que arroja una tasa de interés implícita negativa de casi 1,5%, casi una quimera cuando conseguir pesos a corto plazo le está costando a los bancos cerca del 18% anual. “Lo que sugiere esta distorsión es una de tres cosas: o baja fuerte el dólar spot o sube fuerte el forward o baja fuerte la Badlar (la tasa de interés de los plazos fijos mayoristas)”, advirtió un operador. El BCRA, sin embargo, ya estaría cerrando contratos con los grandes players del mercado para empezar a operar también en el mercado de futuros de Nueva York.
Aunque tal vez más elocuente a la hora de reflejar el clima de recelo que se vive en el mercado es el diferencial que existe entre el dólar spot y el dólar de “contado con liquidación”, que surge cuando inversor se hace de dólares en el exterior mediante la compraventa de títulos públicos (sin pasar por el mercado formal). Para “sacar” divisas del país mediante el “contado con liqui” el tipo de cambio ascendía ayer a $3,20, 14 centavos más que el spot. Bajó, es cierto, con respecto a los $3,35 que llegó a tocar, pero también lo hizo en línea con el spot, casi sin achicar el margen. |