La perspectiva de ese movimiento apareció el jueves pasado, cuando el BCE mantuvo su tasa sin cambios en el 4 por ciento, como estaba previsto, pero su presidente Jean-Claude Trichet dijo que el banco estaba en alerta por la inflación, y que varios funcionarios apoyaban un alza de tasas.
Las apuestas a un incremento de la tasa europea crecieron cuando el viernes, sus colegas del BCE hicieron algunos comentarios estrictos contra la inflación.
En una señal de que la economía europea está soportando la subida del euro, el índice mensual de la confianza en el área del euro elaborado por el grupo Sentix subió a 5,2 desde 3,5, con lo que se ubicó en su máximo nivel desde enero.
En contraste, el atractivo del rendimiento del dólar fue afectado el viernes por la noticia de que en mayo, la tasa de desempleo de Estados Unidos sufrió su mayor aumento en 22 años, al 5,5 por ciento. Esto redujo las expectativas de que la Reserva Federal eleve las tasas de interés este año.
"Los bancos de inversión han revisado sus proyecciones y ahora predicen un aumento de tasas (en la zona euro) tan pronto como en julio, pues las presiones sobre los precios implican que el BCE empezará a ajustar las tasas", dijo John Hydeskov, analista cambiario de Danske Markets en Copenhague.
"Esto ha impulsado al tipo de cambio euro/dólar pues se combinó con los malos datos del desempleo (de Estados Unidos), que fueron los últimos de una serie de datos realmente malos", agregó.
El euro llegó a subir el lunes al récord en seis semanas de 1,5845 dólares <EUR=> y marcó un máximo en siete meses contra el yen, a 167,15 unidades de Japón, según datos de Reuters <EURJY=>.
Nuevos indicios sobre la profundidad de la desaceleración económica de Estados Unidos se conocerán a las 1400 GMT, con los últimos datos de las ventas de viviendas pendientes.
También está programado un discurso del presidente de la Fed, Ben Bernanke, a las 2200 GMT.