Por DOLORES AYERRA - La semana pasada la mayoría de las entidades financieras ajustaron las tasas de los depósitos con el objetivo primordial de frenar la creciente salida de capitales que se registró en las últimas semanas por parte de clientes que se volcaron al dólar. Es así como, dependiendo del monto y por supuesto de la entidad de que se trate, hoy un plazo fijo minorista a 30 días está rindiendo entre un 12% y 15%, contra el 6% y 7% anual que pagaba antes de la crisis con el campo. La última semana de mayo –último dato disponible– habían salido nada menos que unos $ 444 millones del sistema. Desde el mercado aseguran que la suba en el costo del dinero ayudó en los primeros días de junio a atenuar la merma en las colocaciones a plazo del sector privado, pero que que aún no resultó suficiente para atraer nuevos depósitos.
Por eso algunos bancos están lanzando nuevas líneas de plazos fijos para tentar a los pequeños ahorristas. “Se desaceleró la caída en los depósitos pero hay minoristas que se volcaron a aquellas colocaciones más líquidas, como son los depósitos a la vista-cuentas corrientes y cajas de ahorro”, afirmó una fuente del mercado. De ahí que, más que nunca en estos últimos años, el foco de los bancos esté puesto en el sistema de pasivos. “Hace unos meses, el mercado de los plazos fijos caminaba sólo; hoy pasó a ser el tema central de los bancos, peleando la competencia esencialmente a través de la tasa”, aseguró un ejecutivo de una entidad de primera línea.
Desde un banco privado de primera línea admitieron que están trabajando para sacar en breve los plazos fijos Diva, que son depósitos de interés variable que tienen como subyacente el rendimiento de algún activo y un piso de interés garantizado. En el Banco Patagonia, declararon que “en este contexto, de un dólar estable y de tasas de interés atractivas para los ahorristas, los mejores instrumentos que el banco está ofreciendo son el Plazo fijo Renta Plus, que consiste en un plazo fijo en pesos a 180 días con la disponibilidad de los intereses cada 30 días y que posee la particularidad de contar con 2 tasas de interés, una fija y una variable (tasa Badlar), percibiendo el cliente la que genere mayor rendimiento”. Por otra parte, la entidad ofrece el Plazo Fijo Precancelable, que cuenta con la posibilidad de retirar los fondos antes de su vencimiento. “En esta coyuntura, la mejor alternativa es diversificar entre estas 2 opciones: el primero en un 70% y el segundo en un 30%”, señalaron.
En esta línea, el BBVA Banco Francés lanzó en mayo dos productos. Por un lado, el Plazo Fijo Adelantado, que se trata de un depósito de $ 150.000 a 180 días, el cual recibe en concepto de interés en forma adelantada una Notebook de alta gama Ruter, dando la posibilidad de tener en forma inmediata el producto tecnológico, sin afectar su capital. Sumada a esta oferta, sacaron al mercado el plazo fijo Badlar, por el que depositando desde $ 100.000 para personas físicas o $ 500.000 para personas jurídicas a un plazo de 180 días y el capital ajusta por tasa Badlar –la tasa promedio que pagan los bancos para los plazos fijos mayoristas a 30 días–, sumandole a ésta 1% adicional.
Pero están los que esperan a que el cuadro se estabilice un poco más. En este sentido, desde un banco privado dijeron que están evaluando sacar nuevas líneas en el corto plazo. En el Standard Bank tienen pensado sacar una variante del Plazo Fijo United, “cuando las condiciones de mercado sean más propicias”.
De cualquier manera, ante un escenario de tipo de cambio estable –es decir, si el Banco Central convalida el precio de casi $3 para el dólar al menos en el mediano plazo– el plazo fijo es una alternativa de inversión por demás interesante en estos niveles. Aunque en términos reales no cubra de la inflación, hoy hay pocas opciones conservadoras que protejan el valor adquisitivo en esta proporción. “Los fondos de money market, rinden aproximadamente un 15%, aunque el inversor recibe un reconocimiento inferior por efecto de los gastos administrativo de los fondos”, destacaron desde un banco público. En tanto, si bien los cheques de pago diferido y los fideicomisos están rindiendo por encima del 20%, poseen una menor liquidez que los plazos fijos, ya que el dinero tendrá que estar inmovilizado al menos 6 meses. Con todo, en el mercado piensan que si las tasas de las colocaciones bancarias bajan, ya tienen un nuevo piso. “Cuando se estabilice la situación seguramente el interés baje unos puntos. Pero el BCRA estableció un nuevo piso de 9% a través de los pases pasivos”, señaló Ramiro Castiñeira, de Econométrica. |