Por FLORENCIA DONOVAN - No es un momento fácil para las finanzas públicas. Con los mercados de capitales virtualmente cerrados, los subsidios creciendo y la recaudación perdiendo impulso ante el menor ingreso de divisas por parte del agro, las cuentas del Tesoro cierran cada vez más justas. Aunque no todo está perdido. Al menos, el Banco Central (BCRA) acaba de cerrar su balance del 2007 con ganancias récord de $ 7.776,7 millones que, en caso de necesidad, podrían ser utilizadas en parte o casi en su totalidad por su principal accionista, que no es otro que el Tesoro nacional.
El Central ya le adelantó a Economía entre marzo y abril los $ 1.450 millones que estaban previstos en el Presupuesto nacional elaborado en agosto del año pasado. Y, tal como había anticipado El Cronista, también le dio en mayo un adicional a lo presupuestado de $ 950 millones, según consta en los últimos datos difundidos por la autoridad monetaria. El dinero, sin embargo, quedaría depositado en la cuenta operativa del Tesoro en el BCRA, y no se destinaría para cubrir gastos corrientes sino que se usaría para pagar deuda.
A juzgar por las utilidades récord reflejadas en el balance que de difundirse, el Central tendría asimismo margen de entregarle a su accionista hasta $ 5.000 millones adicionales. La cifra no es menor, ya que según Hernán Hirsch, economista de RSH Macroeconomía, sería suficiente como para que el Gobierno cierre financieramente todo el 2008, teniendo en cuenta además el stock de depósitos que el Tesoro tiene en el BCRA, los cerca de u$s 500 millones comprometidos de Venezuela, y las colocaciones del Estado en el Banco Nación.
Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica, advierte que la última transferencia realizada por el BCRA hacia fines del mes pasado se va evidenciar una vez que se conozca la base caja de mayo. “El señoriaje (por las ganancias del BCRA que entrega al Tesoro) tiene cada vez más peso en el superávit primario”, reconoció Castiñeira.
El año pasado, el BCRA tuvo ganancias extraordinarias, gracias al rendimiento que arrojaron las inversiones de sus por entonces u$s 46.100 millones de reservas internacionales. Las mayores tenencias de euro, que se apreció en 2007 un 10,5% contra el dólar, y las posiciones de oro, que mostró una suba de 30,8%, fueron centrales a este resultado. La entidad que preside Martín Redrado obtuvo ganancias por $ 6.150 gracias a lo que se conoce como “diferencias netas de cotización”, lo que incluye $ 1.070 millones por la mejora del oro, $ 2.068 millones por divisas y depósitos a plazo y $ $3.200 por valores públicos en exterior (en general, bonos del Tesoro de EE.UU.).
A merced del mercado
Por ello es que hay quienes aclaran que la capacidad de Economía de hacerse de los $ 5.000 millones adicionales del BCRA dependerá de que las condiciones de los mercados financieros no cambien demasiado. “Es importante ver cómo van evolucionando esas variables, porque esa ganancia por ajuste de valuación puede ir esfumándose a lo largo del año, porque existe en la medida en que esos euros o posiciones de oro se vendan”, ilustra un economista, que pidió no ser nombrado. “Por eso a veces lo más prudente es que mantenga parte en reservas”, indicó.
En general, se estila que parte de las ganancias del BCRA se transfieran al Tesoro, mientras que otra parte de distribuye en el presupuesto de la entidad, entre capital y reservas.
Como el balance del BCRA se presenta siempre en pesos, subraya Ramiro Castiñeira, también suele suceder que en el segundo trimestre del año “afloja un poco el tipo de cambio”. De acuerdo con sus estimaciones, “si el peso se devalúa un centavo, se le genera al Central una ganancia contable $ 500 millones. De la misma manera, una apreciación del peso en el mismo sentido se traduciría en una pérdida contable de $ 500 millones.” |