Por DOLORES AYERRA - Clima enrarecido. Así califican el escenario desde las mesas de operaciones de bancos y casas de cambio. En esta oportunidad, las empresas tuvieron que salir a vender dólares en el spot o mercado del día con el objetivo de hacerse de pesos para afrontar las obligaciones inmediatas del pago de aguinaldo a sus empleados que se efectuará, dependiendo de la compañía, a fin de mes. Por lo pronto éste sería el único mecanismo que les queda para recaudar el dinero en moneda local, ya que el crédito mayorista está “frenado”. Y es que el costo del dinero se ha encarecido de forma tal, que endeudarse en el corto plazo les cuesta a las corporaciones alrededor de un 30%, según declaran fuentes del mercado.
Pero prima otra preocupación. No sólo que los préstamos bancarios son cada vez más caros, sino que denuncian que hay una especie de obstáculo por parte de las entidades financieras. En una palabra, que el otorgamiento de pesos estaría trabado en los bancos, debido a la iliquidez que se adueñó de la plaza por el reciente retiro de colocaciones en moneda local. “Hay bancos que no están prestando dinero. Es más, algunas entidades extranjeras han decidido establecer un tope para prestar a sus clientes mayoristas”, denunció el jefe de una casa de cambios, que prefirió el anonimato. “A su vez, las empresas no consiguen hoy financiamiento por debajo del 29% o 30%. En rigor, les conviene vender dólares, aún a precios bajos como los actuales antes que pedir prestado dinero”, agregó.
Entonces, el problema central, según coinciden las voces del mercado, radicaría en la falta de liquidez. “Es una realidad: los pesos escasean en los bancos sumado a que a ellos también les aumentó el costo de fondeo”, señaló el ejecutivo de una entidad de primera línea. Con todo, varias entidades afirman que no se desacelerará demasiado la solicitud de préstamos mayoristas, ya que hay firmas que están comprometidas con ciertas inversiones –amén de los aguinaldos– que deben cumplir. Otros sostienen, en cambio, que las empresas salieron a vender porque prevén un dólar aún más bajo en los próximos días. “Es probable que más de una firma, por algunas señales del Central, estén previendo un dólar para abajo y por eso salgan a vender”, señalaron desde un banco. Esta operatoria por lo pronto ayuda a que el BCRA tenga que sacrificar sus reservas sólo en el mercado de futuros y quede exento de intervenir en el spot.
De cualquier manera, la gran venta de dólares que se espera en las próximas semanas por parte de empresas, se verá en cierta medida aplacada por su contraparte. Y es que al mismo tiempo, por la diferencia de días en que las compañías decidan liquidar aguinaldos, habrá minoristas que corran tras el billete verde. Y ni hablar si de aquí a fin de junio el Central suelta la rienda y deja que la divisa trepe unos centavos. “Entonces veremos duplicarse la demanda de dólares en el microcentro”, señaló el jefe de mesa de una reconocida agencia de cambios de la city .
Sea como fuere, la última palabra la tiene la autoridad monetaria, que ya demostró que puede y tiene con qué controlar el tipo de cambio. En esta línea, Arturo Piano, director del banco que lleva su nombre sostuvo que “la entidad que preside Martín Redrado es la única que tiene potestad para ponerle valor al dólar”. Aunque a esta altura les cueste descifrar los próximos pasos del Central, que ha desconcertado en las últimas horas a más de uno con su estrategia, los operadores se animan a presagiar que el dólar estará en niveles de $ 3 para fin de junio. |