Los datos que mostraron una contracción mayor de lo previsto en la actividad manufacturera del Estado de Nueva York, y unas palabras más estrictas de un miembro del Consejo de Gobierno del BCE, también pesaban sobre el dólar.
La semana pasada, la moneda estadounidense había repuntado por la esperanza de que la Reserva Federal comenzaría a ajustar la política monetaria más adelante este año a fin de contener la inflación.
"Una buena parte tiene que ver con la inflación más alta en la zona euro. Asegura bastante (un alza de tasas del BCE), a menos que oigamos algo diferente de (el presidente del BCE Jean-Claude) Trichet", dijo Brian Dolan, jefe de estrategia de Forex.com en Bedminster, Nueva Jersey.
"En este punto, ya es un trato hecho. Parece que se ha disipado un poco algo de la euforia por el dólar, pero en general todavía estamos en la parte inferior del rango euro/dólar", sostuvo.
El euro avanzaba al máximo en la sesión de 1,5517 dólares <EUR=>, alejándose aún más del mínimo en un mes visto el viernes en torno a 1,5300. Luego se ubicaba en 1,5513 dólares, una ganancia diaria del 0,9 por ciento.
La inflación de la zona euro se elevó a un nuevo récord de 3,7 por ciento anual en mayo, lo que produjo unos comentarios firmes del miembro del Consejo de Gobierno del BCE Nout Wellink, quien dijo que estabilizar la inflación a mediano plazo era una prioridad.
Al mismo tiempo, datos económicos de Estados Unidos mostraron que el índice de condiciones generales de negocios "Empire State" de la Fed de Nueva York bajó a menos 8,68 desde menos 3,23 en mayo, peor que la expectativa del mercado, de una lectura de menos 2,00.
Mientras cada vez más parece que el BCE subirá sus tasas de interés, crecen las dudas entre los analistas de que la Fed siga las duras palabras de su presidente Ben Bernanke y tome medidas, porque el crecimiento económico de Estados Unidos sigue lento.
The Washington Post reportó el lunes en una columna que Bernanke no tiene intenciones de subir las tasas de interés porque está más preocupado por la posibilidad de que los altos precios del crudo frenen el crecimiento global, más que por la inflación.