BLOOMBERG - El mercado bursátil de Argentina está perdiendo inversores extranjeros al mayor ritmo en ocho años por inquietudes de que una inflación que se acelera y una huelga de tres meses de productores agropecuarios limitarán el crecimiento económico y las ganancias empresariales.
Alrededor de 1.000 fondos de mercados emergentes vendieron acciones argentinas por un monto de u$s 157 millones hasta mayo inclusive, de acuerdo con la firma de seguimiento de flujos de fondos EPFR Global en Cambridge, estado de Massachusetts. Eso es más que el promedio de negociación diaria de u$s 118 millones en el Mercado de Valores de Buenos Aires y la mayor salida de fondos desde el 2000, el año anterior al que el Gobierno cesó los pagos de la deuda de u$s 95.000 millones.
En este contexto, un ejemplo es el de Bill Rudman, de WestLB Mellon Asset Management, quien vendió sus acciones de Telecom Argentina SA, la segunda compañía telefónica más grande del país, al reducir su cartera argentina el mes pasado de 2% a 0,5% del total de u$s 3.000 millones de títulos valores de mercados emergentes que gestiona. “Creímos que en particular la huelga de los productores agropecuarios y la fricción en el país estaban acelerando lo que podría ser la próxima crisis”, dijo Rudman, el gerente para América Latina de WestLB Mellon en Londres. “Argentina corre el riesgo de ser ignorada por los inversores, convirtiéndose solamente en algo residual dentro de los mercados emergentes”.
Paradójicamente, antes del mes pasado, WestLB Mellon mantenía una posición “sobreponderada” en Argentina, apostando a que el Gobierno de Cristina Fernández levantaría los controles de precios y las restricciones del mercado. |