También han disminuido las apuestas a un ajuste monetario de parte del Banco Central Europeo (BCE), dando al dólar algún respaldo después de dos días seguidos de pérdidas contra el euro.
Los analistas decían que anticipaban una mayor volatilidad en las condiciones del mercado, siguiendo las frecuentes declaraciones de los funcionarios sobre el panorama de las tasas de interés en el área del euro y Estados Unidos.
"El dólar está un poco demandado, pero lo que vemos es que sigue negociándose lateralizado dentro de rangos bien establecidos", dijo Michael Woolfolk, estratega de cambios de Bank of New York Mellon en Nueva York.
"Las autoridades tanto de Europa como de Estados Unidos han estado tratando de minimizar las expectativas de una serie de alzas de tasas de la Fed y del BCE antes de fin de año", agregó.
El denominado índice del dólar, que rastrea su evolución contra una cesta de seis divisas, llegó a subir hasta 73,774 .DXY en los negocios del miércoles. Luego crecía un 0,2 por ciento a 73,668 en Nueva York.
El euro perdía el 0,2 por ciento a 1,5481 dólares <EUR=> después de bajar incluso a 1,5462. El dólar ganaba 0,1 por ciento a 108,08 yenes <JPY=>.
Para el miércoles no estaba programado ningún dato macroeconómico mayor durante la rueda de Nueva York. Los operadores estaban atentos a un discurso de la presidenta de la Fed de San Francisco, Janet Yellen, a las 1545 GMT, y al informe semanal del petróleo.
Los futuros de las tasas de interés de corto plazo de Estados Unidos mostraban que los inversores habían reducido sus previsiones de un aumento de tasas de la Fed de 25 puntos base en agosto, a un 50 por ciento contra el 90 por ciento previo.
En general, se anticipa que la Fed mantendrá sin cambios sus tasas en el 2 por ciento en un encuentro monetario de la semana próxima, tras haberlas reducido en 3,25 puntos porcentuales desde mediados de septiembre.
Las apuestas a un ajuste del Banco Central Europeo también han sido recortadas en días recientes, pero aún se prevé un movimiento a 4,25 por ciento en julio.
"Lo que realmente tenemos que enfrentar es cómo la retórica de los bancos centrales y los datos económicos desafían las expectativas del mercado de un ajuste monetario hacia fines de año en Estados Unidos y el área del euro", dijo Kamal Sharma, estratega cambiario de JP Morgan en Londres.
"En el corto plazo, creemos que probablemente haya un juego de tira y afloja en el tipo de cambio euro/dólar, entre la retórica contradictoria de los bancos centrales", agregó.