Por CARLOS ARBÍA - Una de las grandes dudas del mercado es saber hasta dónde caerá el valor del dólar en caso de que el conflicto de las retenciones móviles no se solucione. En ese sentido, merecen destacarse las declaraciones recientes del ex presidente Néstor Kirchner, que dan una idea de los principales tópicos de la política cambiaria que podría seguir el Banco Central (BCRA) en los próximos meses.
Kirchner manifestó que: “las reservas deben oscilar entre los u$s 50.000 y u$s 45.000 millones”‘ y que “se destinan unos u$s 12.000 millones anuales para mantener un dólar competitivo y no los pone el Gobierno sino el pueblo argentino desde el mas humilde de los trabajadores”. La primera deja en evidencia el límite técnico hasta los u$s 45.000 millones que tendría el BCRA para seguir perdiendo reservas. La segunda frase da una idea del monto que podría gastar el BCRA (u$s 12.000 millones) para defender el precio del “dólar escarmiento”. Tal vez podría llevarlo a una banda que oscile entre los $ 2,80 y $ 3 si el conflicto se agrava.
El problema es que una baja en el tipo de cambio nominal exacerbada por el BCRA no parece adecuada ante una grave situación de iliquidez de pesos, un aumento en la tasa de inflación, una pérdida de competitividad de las exportaciones y un enfriamiento de la economía. Hoy hace falta que aparezca nuevamente el gran elemento lubricador de la economía que ha sido la fuerte emisión de pesos del BCRA para comprar dólares e incrementar las reservas. Esta se observo entre principios del 2006 y el 27 de marzo pasado. En ese período, el BCRA acumulo unos u$s 32.000 millones inyectando una gran cantidad de pesos al mercado, absorbiendo parte de ellos a través de la emisión de Lebac y Nobac,y manteniendo baja la tasa de interés nominal para permitir un crecimiento del PIB a tasas cercanas al 8% anual.
El conflicto con el campo ha modificado la situación. En el segundo trimestre del año pasado, como consecuencia de la liquidación de divisas del agro, el BCRA compró unos u$s 6.300 millones. Entre abril y lo que va de junio las reservas cayeron en u$s 2.800 millones.
Lo anecdótico es que una cotización de $ 2,80 era lo que buscaba mantener el anterior presidente del BCRA, Alfonso de Prat Gay, que fue eyectado de su sillón en setiembre de 2004 por negarse a convalidar el dólar de $ 3 que pedía Néstor Kirchner. Por el conflicto con el campo, el Gobierno ha cumplido los dos lineamientos que pedía el FMI para firmar un acuerdo: una caída en el valor del dólar y una suba en la tasa. También Kirchner dejó claro que las reservas no son de los bancos centrales ni de los gobiernos de turno, sino que son propiedad de los agentes económicos que se la prestan al BCRA. El inconveniente es que cuando estos deciden huir del peso, por lo general no alcanzan, y el ajuste del tipo de cambio finalmente llega en forma traumática. |