Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Este sábado, a las 13.10, cuando San Telmo y Barracas Central definan su posible descenso “a la Primera C” del fútbol argentino, los inversores locales van a poder tener una primera idea del lugar que hoy ocupan en el mundo. Ayer se confirmó oficialmente, tal como lo anticipó El Cronista, que en sólo doce meses la Argentina podría ser eliminado del índice más representativo que mide a los mercados “emergentes”: el MSCI Emerging Markets, del banco de inversión Morgan Stanley. Es algo así como un inminente “descenso” a la categoría más baja que existe en todo el planeta bursátil: los mercados “de frontera” (MSCI Frontier Markets), que en la actualidad integran Ecuador, Jamaica, Ucrania, Nigeria, Costa de Marfil, Kazajstán, Vietnam, Chipre, Estonia, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Ghana.
Un informe difundido ayer por Merrill Lynch confirmó que, durante enero próximo, se realizará la primera ronda de consultas de Morgan Stanley para definir el descenso; y que, en mayo de 2009, se implementará la decisión que se haya resuelto. El descenso será un hecho, explica, “a no ser que sean observadas mejoras significativas en las restricciones al capital”.
Un especialista de Nueva York explicó el debate que hoy plantean los hombres de “cuello blanco”: “Publican sus recomendaciones; son ideas que consultan con el mercado. Hoy ven a algunos ‘mercados de frontera’ con características de ‘emergentes’; y a otros ‘emergentes’ con de ‘frontera”, contó.
El motivo está expuesto de manera demasiado escueta en un paper que el banco de inversión publicó en enero pasado en la web: “Con la creación de la categoría de ‘mercados de frontera’, hay argumentos a favor de ajustar un estándar más alto para mercados emergentes, y clasificar entre los “mercados de frontera” a aquellos países que tienen una pobre accesibilidad sistemática ¿Puede esto, en particular, aplicarse a la Argentina y a Colombia que, durante períodos prolongados, mantuvieron restricciones y penas para desalentar entradas y salidas de capitales?”, propone.
Para Carina Güerisoli, de Compass Group, la novedad “no sorprende, pero es muy triste. No son solamente las restricciones, sino que la Argentina no es representativa en la liquidez. Hoy, por ejemplo, un 75% de lo que es el MSCI Argentina es Tenaris”.
Las restricciones que molestan al banco no quedan expresadas en el paper, y eso hace suponer al mercado que la “reclasificación” que propone podría estar fundada en la “falta de continuidad política en términos de inversión”, y en los “cambios de regulación constante”. Las principales trabas locales, defendidas efusivamente desde el Banco Central como un combate al capital golondrina, están determinadas hoy por el encaje de 30% por 365 días que se mantiene para el ingreso de divisas; y la limitación de $ 2.000.000 mensuales para compras de cambio, entre otras. “El encaje es la más perjudicial, porque obviamente los inversores no quieren quedar inmovilizados en moneda local. Ante cualquier incertidumbre, prefieren poder desarmar sus posiciones y vender sus fondos domésticos”, explicó el analista de Silver Cloud, Javier Salvucci.
La vaguedad en los argumentos de Morgan Stanley –desde la oficina de prensa no pudieron dar mayores detalles a El Cronista– irrita ahora a algunos operadores locales: “Las restricciones del mercado cambiario, en la Argentina, estuvieron siempre. Ellos compran ADR en Estados Unidos y no traen la plata a la Argentina, así que no debería afectarlos. Como argumento no me cierra”, se quejó, ante la novedad, el director de Mayoral Bursátil, Rubén Pasquali. “No es porque tenga la camiseta puesta, pero qué grado de idoneidad tienen ellos para decir esto, con los problemas de balances que mostraron por la crisis subprime en Estados Unidos”, disparó Pasquali, con las formas y el fanatismo del más fiel de los “hinchas”... de un “equipo chico” de la B, claro. |