Por JUAN CERRUTI - Apostar a la Argentina sigue siendo un buen negocio. Aunque a la hora de reinvertir parte de los beneficios obtenidos el país todavía no convence a las grandes compañías. Según los datos del Balance de Pagos del primer trimestre del año que ayer divulgó el Indec, las multinacionales que operan en el país giraron entre enero y marzo al exterior u$s 1463 millones por utilidades y dividendos. La cifra es récord desde la crisis que se desató a fines de 2001.
Sin embargo, en el mismo período la reinversión de utilidades fue nula. El dato contrasta con los casi u$s 1000 millones que se habían reinvertido en el último trimestre del año pasado.
Los casi u$s 1500 millones (en términos netos) que las multinacionales ganaron y enviaron a sus casas matrices en el primer cuarto de 2008 es un 20% más que un año atrás. Responde a los mayores beneficios por el incremento de precios interno, y a los altos valores en que cotizan los commodities agropecuarios y otros bienes que se exportan al mercado internacional. Este aumento –explicó el Indec en el comunicado– “se debe al menos en parte a los mayores precios de los productos exportables”.
Sin embargo, el dato de las jugosas ganancias de las empresas se ve empañado por el hecho de que no hubo reinversión de estas utilidades. Según los números oficiales presentados ayer, la reinversión de estos beneficios fue cero. Es decir, que durante el primer trimestre del año las grandes multinacionales optaron por girar masivamente las ganancias al exterior.
Los analistas del sector privado consideran que este comportamiento obedece a una combinación de factores. Entre ellos, las turbulencias financieras internacionales que afectaron en la economía mundial y que llevaron a muchos inversores a buscar refugio en activos considerados más seguros, fuera del país.
Pero los especialistas señalan que este deterioro en el nivel de reinversión de utilidades obedece también a cierta sensación de agotamiento del modelo económico, acentuado por las crecientes disputas del Gobierno con otros sectores, en particular con el campo. Es que si bien entre enero y febrero aun no había saltado a la palestra el enfrentamiento del Ejecutivo con los ruralistas, ya preocupaban varios desequilibrios económicos, en particular la creciente inflación y las dificultades energéticas. En marzo, por supuesto, estos temas quedaron relegados a partir de la pelea con el campo.
La pregunta que ahora se hacen los analistas privados es si esta tendencia en el primer trimestre del año se habrá reforzado en el segundo. Estiman que las ganancias obtenidas fueron menores, pero que tampoco hubo una reinversión de utilidades significativas en un contexto caracterizado por el agravamiento del conflicto Gobierno–campo y el incrementó de la incertidumbre general.
Por otra parte, el primer trimestre del año mostró un superávit de u$s 1552 millones en la cuenta corriente del Balance de Pagos. También un ingreso neto de u$s 1222 millones en la cuenta financiera. En consecuencia, las reservas del BCRA crecieron u$s 3526 millones.
Para completar el panorama, el Indec informó que “la deuda externa total a fines de marzo de 2008 se estima en u$s 127.259 millones, con un aumento respecto del trimestre anterior de u$s 3.389 millones”. Según el instituto de estadísticas, “el sector privado explica este incremento, y el mismo se origina en el financiamiento comercial asociado al incremento del comercio exterior, y al financiamiento entre empresas matrices y filiales locales”. |