Los mercados esperan que dicho encuentro les dé ciertas pistas sobre los movimientos futuros de las tasas de interés.
El euro superó brevemente los 1,56 dólares <EUR=> luego de que el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijera que los riesgos inflacionarios en la zona euro han aumentado y reiterara que el BCE podría subir las tasas de interés el próximo mes.
Sin embargo, a mediodía la divisa única de la zona euro cedía sus ganancias, ya que los inversores cuadraron posiciones previo al final del encuentro de política monetaria de la Fed.
Los mercados esperan que el banco central estadounidense mantenga la tasa referencial de interés en 2 por ciento, pero están ansiosos de ver si los funcionarios se hacen o no eco de sus contrapartes del BCE y centran su atención en la inflación por sobre los riesgos para el crecimiento.
"La Fed intentará reducir las expectativas de inflación lo más que pueda, pero el mercado no cree que un movimiento (en las tasas) sea inminente", dijo Firas Askari, de BMO Capital Markets en Toronto.
Con los futuros de mas tasas estadounidenses a corto plazo considerando un alza de medio punto porcentual para final de año, "cualquier cosa menor a un alza inmediata o una señal explícita de un aumento inminente" debería generar un debilitamiento del dólar, dijo Vassili Serebriakov, estratega cambiario en Wells Fargo en Nueva York.
"Creemos que aquellos que esperan un ajuste agresivo se decepcionarán", agregó.
Al mediodía, el euro cotizaba a 1,5568 dólares, por debajo del máximo de sesión de 1,5615 unidades. En tanto, el dólar subía un 0,4 por ciento frente al yen, cambiando de manos a 108,29 unidades <JPY=>.
Frente a una canasta de seis divisas principales, el dólar ganaba un leve 0,1 por ciento, a 73,324 .DXY.
En caso de no haber sorpresas de parte de la Fed, los analistas estiman que el euro podría mantenerse cerca del techo del rango de entre 1,53-1,58 dólares que ha persistido durante el último mes.
"Los mercados cambiarios continúan sensibles a la inflación más que a cualquier otro tema", dijo Simon Derrick, analista cambiario de Bank of New York Mellon en Londres.
"Los inversores continuarán favoreciendo las monedas donde los bancos centrales tienen tanto la capacidad como la voluntad de elevar las tasas si es necesario", agregó.
Los altos costos de alimentos y energía han obligado a otros bancos centrales del mundo a elevar las tasas en los últimos meses, y el BCE ha dado indicios de que podría seguir dichos pasos en julio con un alza de un cuarto de punto en sus tasas.
Para la Fed, la decisión de política monetaria es menos clara. Los precios de las viviendas continúan cayendo, mientras que la confianza del consumidor se encuentra en un mínimo en 16 años.