Tras dejar las tasas estables el miércoles, la Fed dijo que los riesgos de inflación habían aumentado, pero no usó un lenguaje que convenciera a los mercados de que podría subir el costo del dinero en su próximo encuentro de agosto.
En cambio, el Banco Central Europeo ha dicho en numerosas oportunidades que podría subir sus tasas en julio, lo que el jueves llevó al euro a cerca de un máximo en tres semanas, a 1,5747 dólares <EUR=>. Luego, la moneda cotizaba a 1,5725 dólares, un alza del 0,4 por ciento frente al miércoles.
Frente al yen, el dólar caía un 0,4 por ciento a 107,44 yenes <JPY=>, mientras que la libra esterlina subía un 0,7 por ciento a 1,9880 dólares <GBP=>, apenas por debajo del máximo de ocho semanas alcanzado previamente en la sesión.
"El dólar claramente está contra las cuerdas y tiene espacio para seguir cayendo, a menos que la Fed logre corregir la percepción del mercado de que las tasas de interés están estables de manera indefinida", dijo Michael Woolfolk, estratega cambiario de The Bank of New York Mellon.
Con el BCE "claramente concentrado en la inflación y deseando sacrificar el crecimiento para mantener la inflación a raya", el euro podría superar el máximo histórico de 1,60 dólares en el corto plazo, señaló.
El euro subió a un máximo histórico contra el yen a 169,45 yenes <EURJPY=>. La moneda japonesa está bajo presión por las expectativas de que el banco central de ese país mantendrá las tasas estables en 0,5 por ciento por la debilidad de la economía.
Los datos que mostraron que el Producto Interno Bruto estadounidense creció un 1,0 por ciento en el primer trimestre, por encima del 0,6 por ciento de los últimos tres meses del 2007, mejoró levemente el panorama sobre la mayor economía del mundo, pero tuvo poco impacto sobre las cotizaciones de las monedas.
Estrategas dijeron que la decisión de la agencia Fitch de rebajar la calificación crediticia de General Motors y Chrysler también golpeaba al dólar.
La relación euro/dólar ha estado atrapada en un rango de 1,5285-1,5844 dólares por casi dos meses, pero algunos analistas dicen que el panorama de corto plazo se mantiene moderadamente positivo.