El franco suizo recibió un impulso adicional después de que el banco central ruso dijera que incrementará la participación de esa moneda en sus reservas internacionales en divisas y oro, que ascienden a 558.700 millones de dólares.
El precio del crudo alcanzó un récord de 141,75 dólares el barril, con lo que su incremento en el primer semestre ya es de más del 47 por ciento, reforzando las preocupaciones globales por la inflación.
Esto beneficiaba al euro gracias a las expectativas de un alza de tasas de interés del Banco Central Europeo (BCE) para contener la inflación, en contraste con la Reserva Federal, que decepcionó a algunos inversores esta semana al indicar que no tiene prisa para iniciar una campaña de ajuste monetario.
"Hay una ola de reducción del riesgo en todos los activos. Empezó con el giro de la Fed, que puso al dólar bajo presión. Los precios del petróleo subieron y eso coloca más presión sobre las acciones", dijo Martin McMahon, estratega de cambios de Credit Suisse en Zurich.
"Probablemente tiene más camino por delante y el franco suizo es un buen lugar para estar, también el yen en cierta medida", añadió.
El dólar bajó a su mínimo desde el 9 de junio contra el franco, a 1,0168 unidades de Suiza <CHF=>.
El yen subía 0,4 por ciento para llegar al máximo en tres semanas de 106,17 por dólar <JPY=>. Tanto el franco suizo como el yen se fortalecían también contra el euro.
La moneda única europea llegó a un récord en tres semanas contra el dólar, a 1,5782 de Estados Unidos, y luego se ubicaba en 1,5767 dólares a las 0949 GMT <EUR=>.
El mercado estaba atento a unos datos de la inflación basados en el consumo estadounidense que se difundirán a las 1230 GMT.
Se cree que esta medición de los precios, que es la preferida de la Fed, mostrará un alza de 0,4 por ciento mensual en mayo.