Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Como ante el gigante Goliat, pero sin la misma destreza. El esfuerzo de Martín Redrado no alcanzó para salvar a los bonos locales del desastre global que empezó en Wall Street y que terminó por derrumbar a todos los títulos emergentes. Ayer volvieron al mercado local las advertencias sobre el riesgo país y el fantasma del default para los próximos años, con dos nuevos récords que muestran, ahora, que el castigo es más duro para el país que para toda la región.
“Hasta hoy, el sostenimiento de los bonos había sido por compras oficiales. Este nuevo retroceso tuvo que ver con la caída general de los mercados. Los bonos argentinos son muy análogos a las acciones: al tener volatilidades tan grandes, las tasas ofrecidas pasan a ser irrelevantes”, explicó el analista de Intervalores, Federico Desprats.
El Banco Central jugó con compras cercanas a los $ 90 millones sobre el Descuento en pesos, y algunas poco significativas sobre el Bonar 17 (menos de $ 3 millones). Consiguió frenar el derrumbe, pero igual hubo retrocesos: el Descuento cayó 1,4%; el Bonar17, 0,44%; el Par en pesos, 1,24%; el Pre 8 y el Pre9, 0,23% y 0,43%, respectivamente; y entre los emitidos en dólares, cayeron los Boden hasta 1%, y los cupones atados al PIB (2,17%, el local).
“No le vimos ningún sentido a sacar el pecho en una situación tan negativa; pero tampoco podíamos corrernos. El mercado estaba tan castigado por lo que había pasado afuera que dejamos que fluyera, y entramos hacia el final de la tarde, cuando todo se había calmado”, explicaron a El Cronista desde el Central. Efectivamente, el Descuento hubiera perdido un 0,6% más de no haber sido por el “milagroso” repunte que mostró a media rueda.
Atribuido el mal trago a los factores externos, lo más novedoso de la jornada quedó en otros índices, que hoy dejan en evidencia la desconfianza sobre la capacidad de pago del Gobierno, en un futuro no tan lejano. El riesgo país (EMBI ), que mide el diferencial de tasas entre la deuda argentina y la estadounidense, perforó ayer la barrera de los 600 puntos y se ubicó junto a Venezuela en el primer lugar de las mediciones del JP Morgan en toda la región (por encima de Ecuador). Y el Credit Default Swap (CDS) a cinco años de la Argentina volvió a marcar un máximo histórico, al subir 25 puntos básicos y quedar en 655,8 (una tasa de 6,55%). El de dos años, en cambio, se ubicó en 541 pb, por debajo del máximo del 18 de junio pasado.
El CDS es un “seguro de riesgo” que toman los inversores elaborado sobre las probabilidades que tiene un país de ingresar en “cesación de pagos” en un período determinado. “Hoy nos ven como un país altamente riesgoso, por la forma en que se plantean los conflictos en la Argentina. Aunque, en el aspecto económico, estamos mejor que Ecuador, que cada tanto tiene que salir a decir que no va a defaultear; y en lo institucional no estamos en el mejor de los mundos, pero seguro mejor que Venezuela”, opinó el analista de Puente Hermanos, Antonio Cejuela.
No hace falta mirar el riesgo país para medir el mal momento; alcanza con ver las tasas: el Pre9, con una duration de 2,5 años, paga 14% CER; y el Bogar18, con 4 años, una de 13,7% CER. |