La cotización minorista del dólar se mantuvo ayer a $ 3,05 para el tipo vendedor por tercer día consecutivo, con lo que los que apostaron por la divisa acumularon en el mes una pérdida del 2,55% y acumulan en lo que va del año otra del 3,8 por ciento. El precio retrocedió de los $ 3,13 que promediaba a fin de mayo a los $ 3,05 de ayer, lo que significa un deterioro de ocho centavos, similar al que había mostrado durante el mes anterior, cuando el Banco Central puso en marcha su operativo para "escarmentar" a los que apostaban en favor de una posible estampida de esa divisa en medio del prolongado conflicto entre el Gobierno y el campo. Pese a que lleva dos meses logrando ese objetivo, en los bancos y casas de cambio admiten que la demanda minorista de dólares sigue firme, a tal punto que ayer el Central debió vigilar de cerca las operaciones para evitar que un pico de la demanda (habitual para un fin de mes) presione al alza las cotizaciones. Por esta razón, el organismo oficial debió vender otros US$ 20 millones en operaciones físicas y unos US$ 50 millones más en contratos a futuro, actividad con la que intenta marcar tendencia estable o bajista para las cotizaciones actuales y las que se negocian para los próximos meses. En el mercado mayorista de cambios el dólar se mantuvo estabilizado a $ 3,026, en tanto que en los negocios en el segmento informal se operó a $ 3,06, con lo que el peso registró durante junio una revaluación del 4% frente a esa divisa. La estrategia oficial desplegada ayer confirmó que el Gobierno no abandonó su objetivo de mantener estable o con tendencia bajista el dólar, con la idea de desalentar su demanda, un objetivo que ratificó con sus agresivas apuestas en el mercado de futuros. Así, todo parece indicar que el fenómeno de la apreciación cambiaria inducida no sólo no ha concluido, sino que puede mostrar nuevos capítulos en las próximas jornadas. Por lo pronto, ayer se supo que la semana pasada los exportadores de cereales y la industria aceitera liquidaron operaciones por US$ 415,75 millones (71,5% más que en la semana previa), un dato que ratifica que la oferta de divisas se mantiene a buen ritmo pero, a menudo, parece insuficiente por el nivel que alcanzó la demanda ante la incertidumbre que provocó la actual crisis del sector agropecuario. |