Sin embargo, las ganancias de la divisa japonesa frente al dólar se limitaron luego de que un reporte que mostró una inesperada expansión en la actividad manufacturera en Estados Unidos potenció la demanda por la moneda estadounidense.
En tanto, una caída en las bolsas globales también estimulaba la aversión al riesgo en los mercados cambiarios. El yen tiende a aumentar su demanda en tiempos de mayor aversión al riesgo debido a que los inversores desarman las operaciones financiadas por la divisa japonesa a menores tasas de interés.
"En momentos de incertidumbre y cuando las acciones de todo el mundo están desplomándose, los inversores compran yenes", dijo Andrew Busch, estratega cambiario global de Bank of Montreal en Chicago.
Al mediodía en Nueva York, el dólar caía un 0,3 por ciento frente al yen, cotizándose a 105,72 unidades <JPY=>, mientras que el euro cedía un 0,2 por ciento y se ofertaba en 166,85 yenes <EURJPY=R>.
La volatilidad implícita a un mes en la cotización dólar/yen se ubicaba cerca de un máximo en un mes, a 12,30 por ciento <JPY1MO=>.
"La volatilidad del yen está más alta, y para nosotros, esa es la peor combinación para vender yenes, alta volatilidad con menores diferenciales de rendimiento, y mientras eso persista (...) seguimos estimando que el yen se fortalecerá a mayores niveles", dijo Derek Halpenny, estratega cambiario de BTM-UFJ en Londres.
El euro subía un 0,2 por ciento frente al dólar y se cotizaba a 1,5780 unidades <EUR=>.
La divisa única de la zona euro cedió parte de sus ganancias frente al dólar luego de que el Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por su sigla en inglés) dijera que su índice nacional de actividad fabril subió en junio a 50,2 desde 49,6 del mes anterior, luego de cuatro meses consecutivos de contracción.
En contraste, unos datos mostraron que la actividad manufacturera de la zona euro se contrajo por primera vez en tres años en junio, mientras que los precios de producción igualaron el máximo anual alcanzado en abril.
Aún así, los analistas sostienen que los datos del martes no evitarán que el Banco Central Europeo eleve sus tasas de interés el jueves en un cuatro de punto porcentual.
Al contrario, los mercados están comenzando a considerar la idea de que la Reserva Federal de Estados Unidos tiene poco espacio para ajustar su política monetaria de manera agresiva para combatir la inflación dada la debilidad de su economía.
El dólar caía un 0,2 por ciento frente a una canasta de divisas principales a 72,369, un mal comienzo de su tercer trimestre del 2008.
En tanto, el reporte del ISM "debería afirmar un poco al dólar, ya que durante los últimos días la creciente duda acerca de la posibilidad de un alza de tasas de la Fed durante lo que queda del año ha estado presente en el mercado", dijo Boris Schlossberg, estratega cambiario de DailyFX.com, en Nueva York.