En contraste, los inversores compraban euros antes del encuentro monetario que sostendrá el jueves el Banco Central Europeo (BCE). Los mercados ya descuentan que en esa reunión, el organismo dispondrá un aumento de su tasa de interés referencial al 4,25 por ciento desde el actual 4,0 por ciento.
También había expectativa por la habitual conferencia de prensa que ofrecerá el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, tras el anuncio de la decisión monetaria. Los operadores quieren ver si el funcionario insinúa nuevas alzas de tasas.
En Estados Unidos, los empleadores privados eliminaron 79.000 puestos en junio, la mayor reducción desde noviembre del 2002, de acuerdo con un informe privado de ADP Employer Services.
Los datos de ADP suelen ser vistos como un indicador adelantado del reporte mensual del Gobierno sobre el mercado laboral, cuya publicación está programada para el jueves, antes de lo habitual, porque el viernes en Estados Unidos es el feriado del Día de la Independencia.
Los economistas encuestados por Reuters anticipan una nueva baja en las nóminas empresariales no agrícolas el mes pasado.
El número principal del informe ADP "es un mal augurio para el dólar", dijo Stephen Malyon, estratega cambiario de Scotia Capital en Toronto.
"Sin embargo, el hecho de que el ADP no ha sido un buen predictor de las nóminas no agrícolas en el 2008 podría atenuar el impacto (...)", agregó.
En las operaciones de la mañana en Nueva York, el euro subía un 0,4 por ciento a 1,5841 dólares <EUR=>. En un momento de la jornada llegó a 1,5872, nivel que no se veía desde fines de abril.
Las acciones europeas subían el miércoles, recuperándose de las pérdidas vistas esta semana.
El ala dura del BCE recibió nuevos argumentos a su favor, cuando el miércoles se difundió el dato de que los precios al productor de la zona euro subieron en mayo al 7,1 por ciento anual, por arriba de las proyecciones.
"Es justo decir que hubo una tendencia al alza (para el euro) pero hay bastante nerviosismo antes de mañana", dijo Niels Christensen, estratega cambiario de Nordea en Copenhague.
El dólar mostraba pocos cambios contra el yen a 106,13 unidades de Japón <JPY=> y descendía un 0,2 por ciento contra una cesta de monedas principales, a 72,191 .DXY.