Por JULIÁN GUARINO - Adiós a un mito: la cartera de acciones del Merval sí puede, señores, acurrucarse nuevamente por debajo de los 2.000 puntos. Es más: la idea de que el grueso de los papeles argentinos ensayaba por estos días un piso en sus valores aparece, ahora, tan obsoleta como una Commodore 64 (sin disquetera).
El prolongado conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario, que podría recuperar intensidad si el Congreso no corrige el proyecto de retenciones móviles, motivó ayer una ola vendedora en una jornada donde, en promedio, los papeles del Merval perdieron 3%, y pusieron al indicador en su nivel más bajo en casi 4 meses.
Según los operadores de la city, la especulación sobre una posible “aprobación veloz” en el Congreso que apoyaría la tesitura de que el oficialismo contaría con los votos para sancionar sin cambios la resolución 125 impulsó a inversores del exterior (también a los locales) a desprenderse de activos locales. Desde Portfolio Personal señalaron que “el desplome se debió a la suma de factores negativos externos y locales, con el encendido discurso de Néstor Kirchner en el que atacó a medios, al campo y a diversos sectores, a la cabeza”.
En el largavistas de la city, las imágenes muestran que podrían volver los cortes de ruta, algo que se suma a los miedos inherentes que dicta Wall Street.
Excepto la acción de Pampa Holding, que ganó 0,7%, los 28 papeles restantes del panel operaron en baja, especialmente las relacionadas con la industria petrolera, a pesar de que el crudo avanzó hasta los u$s 144 por barril en Texas. Así Tenaris y Petrobras Brasil debieron soportar un severo revés después de haber acumulado varias jornadas de exclusivas alzas.
Para los títulos públicos tampoco hubo perdón. “A pesar de que el Banco Central intentó sostener los precios, los esfuerzos no tuvieron ningún resultado: la presión vendedora se llevó todo por delante en una muestra más de la desconfianza que existe”, dijeron en Portfolio Personal. El riesgo país argentino avanzó hasta 642 puntos básicos, 12 unidades por encima del cierre del martes, y los títulos soberanos cayeron. Para el Discount en pesos el retroceso fue de 0,76% mientras que el Par en dólares restó 1% en su precio y el Bogar 18 perdió 0,7%.
Casi sin quererlo
Ayer el dólar volvió a bajar. A contramano del sentido común criollo –que por instinto busca dólares para cubrirse– el billete cerró a $ 3,019/3,02 por unidad, dos milésimas de peso menos que en el final del martes.
En el mercado minorista, el dólar cerró a $ 3,01/$ 3,05. Si bien fuentes del Central señalaron que no hubo intervención en el mercado “contado”, Gustavo Quintana, de López León Brokers, señaló que “las ventas del Central efectuadas nuevamente a poco de iniciada la sesión tuvieron el mismo efecto disuasivo de otras jornadas, convenciendo al mercado del recorrido bajista que debe experimentar la divisa”.
Desde el Central señalaron que sí hubo, en cambio, u$s 70 millones de operaciones a futuro. “Los exportadores liquidaron justo lo que necesitaron y los bancos pagaron para atender obligaciones comerciales. Los inversores siguen ausentes y viendo como bajan sus activos, tomaron coberturas a futuro”, señaló Fernando Izzo, de ABC. |