Mientras el clima sigue empeorando en Wall Street, en el mercado local todo parece haber quedado en manos de la soja.
Después de haber llevado el peso a niveles que nadie esperaba, hoy el Banco Central estaría más dispuesto a comprar que a vender, como una forma de recomponer reservas y aplacar un poco a las tasas de interés. Esto es, si las liquidaciones de los exportadores lo permiten, como amagaron hacerlo en los últimos días. Mientras tanto, no obstante, el recrudecimiento de los temores en Estados Unidos no prometen hacer las cosas fáciles para el castigado mercado local. Ayer, el Dow Jones de Industriales terminó con un retroceso de 2,08%, mientras que el Nasdaq cedió 2,60%. En cuanto al índice selectivo S&P500, cerró un 20% por debajo de su máximo histórico marcado en octubre, con una pérdida de 2,28%.
En este contexto, la agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings dio a conocer que podría rebajar las notas de la deuda de largo plazo del banco de inversión estadounidense Merrill Lynch, debido a un empeoramiento en sus perspectivas de amortizaciones y utilidades. Las acciones del banco se desplomaron más del 9%. Esta noticia se sumó a las declaraciones del presidente ejecutivo de Cisco, quien manifestó públicamente su preocupación por una eventual extensión de la desaceleración económica. En este sentido, la gran desconfianza y aversión al riesgo –sobre todo en el mercado de renta variable– se traduce claramente en la evolución del rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano a 10 años, que ayer alcanzó su mínimo desde fines de mayo en 3,81%. En esta línea, hoy los inversores tendrán que seguir de cerca el discurso sobre regulación de mercados que dará el presidente de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), Ben Bernanke, y la decisión que tome el Banco Central de Inglaterra sobre las tasas. Los analistas descuentan que el organismo mantenga el costo del dinero en el nivel actual de 5%, pero no se descarta que se abran pistas sobre futuras subas. De cualquier manera, la última palabra la tendrán los balances financieros que empiezan a llegar a próxima semana, con los reportes de Merrill Lynch y Citigroup.
En cuanto al desempeño de los activos argentinos en EE.UU. dejó mucho que desear. Se registraron pérdidas en la mayoría de los ADRs, dentro de los que, con cierta lógica, los que más sufrieron fueron los papeles financieros. Así, por ejemplo el Banco Macro perdió más de 7% y el Banco Francés lo hizo casi en un 5%. En tanto, los títulos públicos bajo legislación norteamericana casi ni se movieron con respecto a los cierres anteriores y el volumen fue escaso. El cupón PIB en dólares cerró sin cambios, lo mismo el Par y el Bonar X. En tanto, el Descuento en dólares cedió 0,7%. En este marco, Enrique Alvarez, de IDEAglobal explicó que “se hizo muy poco en los activos argentinos. De hecho, el spread de riesgo país subió sólo 3 puntos básicos lo que muestra que la jornada para los bonos fue prácticamente sin variaciones. Para que recuperen los activos tendrá que ceder la tensión entre el campo y el Gobierno. Hasta entonces, habrá incertidumbre”. |