Aún así, una leve mejora en la sensación sobre el sector financiero limitaba su declive.
El nerviosismo sobre los mercados del crédito fue aliviado ligeramente por un reporte del diario The New York Times que dijo que el Gobierno estadounidense considera tomar el control de las agencias hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac si empeora su situación.
Algunos analistas decían que tal acción finalmente podría marcar un piso para el atribulado sector financiero.
"Si resulta cierto que el peor de los escenarios es que ellas (Fannie y Freddie) sean tomadas por el Gobierno, entonces (...) probablemente no quiebren", dijo Lee Ferridge, estratega cambiario de State Street.
Otros, sin embargo, decían que el hecho de que las cosas hubieran empeorado tanto como para requerir un rescate del Gobierno no era una buena señal sobre la economía estadounidense, las acciones o el dólar.
"Será positivo porque evitará cualquier bancarrota, pero (...) al final del día alguien tendrá que pagar por eso, y no estoy segura de que sea una buena solución", dijo Carole Laulhere, estratega cambiaria de Societe Generale en París.
El euro ascendía el 0,1 por ciento a 1,5806 dólares <EUR=> a las 1059 GMT, después de haber tocado un máximo en una semana a 1,5824.
Así, volvía a acercarse al límite superior del rango de 1,53 a 1,5910 dólares en que se ha movido durante los últimos dos meses.
La escalada del precio del petróleo afectaba a la sensación sobre el dólar. El crudo alcanzó el viernes un nuevo récord a 145,98 dólares por barril.
Los futuros de las acciones apuntaban a una apertura en baja de Wall Street el viernes, a pesar de que General Electric Co anunció unos resultados del segundo trimestre en línea con lo previsto.
Aparte de la bolsa y las acciones financieras en particular, el dólar probablemente siga los datos de Estados Unidos que se conocerán a lo largo de la jornada, entre ellos el índice preliminar de la confianza del consumidor para julio de Reuters/Universidad de Michigan.