Unos comentarios que hizo el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, en respuesta a la noticia no sirvieron para calmar el nerviosismo de los mercados, y, de acuerdo con algunas opiniones, agudizaron las preocupaciones de que los dos prestamistas estén en problemas.
Paulson dijo el viernes que su objetivo en el presente es respaldar a las firmas compradoras de hipotecas Fannie y Freddie patrocinadas por el Gobierno, en su "forma actual", con lo que no ofreció indicios de que el Gobierno tuviera intenciones de intervenir y ayudar a las compañías.
"El mercado no reacciona con fuerza a este tipo de cosas", dijo Michael Woolfolk, estratega de Bank of New York Mellon en Nueva York. Paulson "apunta más a señalar una intención de política para manejar las expectativas del mercado", agregó.
Tras la declaración de Paulson, el euro <EUR=> subió a 1,5947 dólares, máximo desde el 23 de abril, de acuerdo con datos de Reuters.
Luego se negociaba a 1,5905 dólares, con un avance diario de 0,8 por ciento, el mayor desde el 6 de junio. Contra el yen, el dólar caía a 105,94 unidades de Japón <JPY=>, una baja de más de 1,0 por ciento desde el jueves.
Algunos analistas decían que el dólar se cotiza a niveles tales que podrían impulsar una intervención del Gobierno para respaldarlo.
"Hay preocupaciones de que el mercado cambiario esté empezando a desordenarse, lo que implica un ligero aumento de la posibilidad de una intervención", dijo Shaun Osborne, estratega de cambios de TD Securities en Toronto.
"Por ahora, sin embargo, creo que todavía es una probabilidad relativamente baja porque es incompatible con las expectativas de más alzas del BCE (Banco Central Europeo). Pero si el euro supera los 1,5950 dólares, creo que podríamos llegar a 1,60 dólares", agregó.
A pesar de la turbulencia financiera global, el Banco Central Europeo ha dejado abierta la opción de elevar las tasas de interés nuevamente este año para contener la creciente inflación.
Un informe publicado en The New York Times sobre una posible toma del control de Fannie y Freddie inicialmente impulsó al dólar por la opinión de los inversores de que la acción del Gobierno sobre las dos entidades finalmente podría marcar el piso para los problemas del sector financiero.
Pero ese optimismo duró poco.
"Claramente el dólar no reacciona positivamente a las noticias de Fannie y Freddie en este punto", dijo Vassili Serebriakov, estratega cambiario de Wells Fargo en Nueva York.
"Cualquier cosa de ese tipo tendría que ser pagada por el dinero de los contribuyentes. En términos del mercado cambiario, eso genera incertidumbre adicional", agregó.