Por: Candelaria de la Sota - El negocio es el siguiente: las empresas o los inversores que tienen dólares los venden en el mercado de contado (spot) y los pesos que obtienen por la venta de esos dólares los colocan en un plazo fijo a 30 días, por el cual reciben un interés de entre el 17% y el 18% anual, que es lo que algunos bancos están pagando por estos días por los depósitos superiores al millón de dólares. Pero para no quedar descubiertos en dólares, esas mismas empresas o fondos compran también un futuro de dólar, para lo cual no necesitan contar con los pesos necesarios para pagarlos en el momento en que los adquieren, ya que los mercados de futuro operan de otra manera: allí lo que se pacta es un precio para determinada fecha. Cuando esa fecha llega, si la cotización era mayor a la que el comprador fijó, deberá pagar la diferencia, y si resulta menor cobrará las ganancias. "En nuestro sistema actualmente existen dos tipos de operaciones a futuro, uno dentro del Mercado Abierto Electrónico (OCT) y el otro administrado por el Mercado de Cereales de Rosario (ROFEX) ambos con índice dólar, que se elabora tomando de base el precio del contado y se le aplica una tasa de interés que se multiplica por el tiempo, pero sin entrega de divisas", explicó Fernando Izzo, analista de ABC Mercado de Cambios. Este tipo de operaciones les permite a las empresas y a los bancos tomar coberturas a futuro en dólares, en caso de que tengan vencimientos por pagar en esa moneda, aunque también puede ser por cuestiones meramente especulativas. Ocurre que la tasa de interés que tienen que pagar por comprar dólares en los mercados a futuro es la mitad del interés que reciben por colocar a plazo fijo los pesos que consiguieron vendiendo previamente sus dólares en el mercado de contado. Si la prima es del 8 o el 9 por ciento, y se puede conseguir una tasa del 17% por una colocación a plazo fijo, está claro que resulta buen negocio , sostuvo Héctor Scaserra, titular de Arpenta Sociedad de Bolsa. Claro que se trata de operaciones limitadas sólo a bancos o compañías que operan grandes cantidades de dólares. Ante toda esta incertidumbre, muchos inversores se desprenden de sus papeles públicos o de las acciones que tenían en su cartera y colocan sus pesos a plazo fijo, mientras que compran coberturas de dólar a futuro , precisó Scaserra. De esta manera, quienes hacen este tipo operaciones, se aseguran una rentabilidad de entre el 8% y el 10% anual segura y mantienen su inversión dolarizada. Los bancos, que generalmente no se desprenden de los dólares que tienen en su cartera, le han encontrado una vuelta más a esta operatoria: toman prestados los dólares que el Banco Central les ofrece a una tasa de interés de entre el 4% y 5% anual, y los venden en el mercado de contado. Con los pesos que obtienen, compran Letras del BCRA (Lebac) o Notas del BCRA (Nobac), que pagan entre el 11% y 12% a 180 días de plazo. Y además, compran coberturas de dólares en los mercados de futuros. Como la tasa de descuento que los bancos pueden conseguir por las coberturas en dólares a futuro puede estar entre el 5% y el 6%, y el rendimiento que reciben por las Nobac o Lebac es del 11 o 12%, se aseguran así un margen de ganancia del 6% en dólares. Cuando los bancos usan este método, están tomando dinero prestado a una tasa mucho menor de la que tendrían que pagar si le pidieran pesos prestados a otro banco, ya que el call Money (tasa interbancaria) está entre el 8,5 y el 9% , precisó Izzo. Está claro que el negocio radica en la diferencia de tasas que hay por comprar dólares a futuro y colocar pesos en un plazo fijo. |