Por JUAN CERRUTI - La economía argentina cada vez arroja muestras más concretas de una marcada desaceleración, producto del conflicto entre el Gobierno y el campo y la aceleración inflacionaria. Ayer el estudio Orlando Ferreres & Asociados reveló que el nivel de actividad se redujo 0,3% durante junio frente al mes previo.
El dato surge del Índice General de Actividad (IGA), un indicador que suele anticipar con bastante exactitud la evolución de los datos oficiales sobre el crecimiento de la economía.
Según el IGA, en junio la economía creció 4,6% interanual. La cifra luce modesta si se tiene en cuenta que, por caso, en el primer trimestre del año este crecimiento fue de 7% en promedio y bordeó 10% en el último cuarto de 2007.
Los datos de la consultora indican que en la primera mitad del año el crecimiento fue del 6,4% anual, compuesto por una suba del 6,9% en el primer trimestre y 5,8% en el segundo. “La producción de bienes creció 4,8% en la primera mitad del año, por debajo de la producción de servicios que fue del 6,6% anual. El conflicto agropecuario influyó en esta merma, ya que afectó no sólo la producción agropecuaria, sino también a los sectores vinculados, como ser la industria, el transporte y el comercio”, explicó el informe difundido por Orlando Ferreres.
En un informe dirigido ayer a sus clientes, la consultora M&S que comandan los economistas Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo, estimó que “después de veintiún trimestres consecutivos con el PBI subiendo arriba de 8% anual y con subas espectaculares contra los trimestres previos, en el segundo trimestre de 2008 el PBI se pinchó. Y por primera vez desde 2003, se puede contraer con respecto al trimestre anterior y la tasa de crecimiento interanual puede empezar con 5 o 6 y no con 8. No son números para la alarma pero sí un llamado de atención”.
Esos datos dubitativos sobre la marcha de la economía se conocen un día antes de que el Gobierno difunda una cifra clave. Se trata del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), que el Indec dará a conocer esta tarde.
Será un buen parámetro para evaluar el desenvolvimiento de la economía en medio del paro rural. En abril –último dato oficial–, el PIB avanzó 9% interanual. Así, en los primeros cuatro meses del año el incremento llegó a 8,5%.
La consultora Ecolatina advirtió en su último informe semanal que “la crisis agropecuaria y la inflación comienzan a licuar el crecimiento”. Según la entidad, “el primer semestre cierra con un significativo ajuste del consumo”.
Estimación
Tomando en cuenta su propia estimación de la inflación, Ecolatina llegó a la conclusión de que “entre marzo y mayo, las ventas en supermercados crecieron 5 puntos porcentuales menos que el año pasado, mientras que las ventas en shoppings cayeron 5,9%”. Y concluyó que “el conflicto con el campo, el deterioro de las expectativas y la aceleración de la inflación comienzan a frenar el crecimiento”. Finalmente, añadió que “en mayo la actividad se resintió aun más por la reanudación del paro agropecuario y el deterioro de las expectativas que generó una crisis de confianza sobre el sistema financiero”.
Por su parte, el estudio Orlando Ferreres destacó que el sector financiero (bancos) “es hoy en el único que crece a dos dígitos”. Pero ello se debe a los mayores ingresos de las entidades financieras ante la suba de las tasas de interés. Sin embargo, advirtió la consultora, “esto último está desalentando el crédito”.
Además, también alertó sobre la “notable desaceleración del comercio en el último año, y en particular en el comercio mayorista ligado al sector agropecuario”. |