Los principales indicadores de Wall Street cerraron negativos ayer a pesar de que el Bank of America reportó resultados que superaron la expectativa del mercado, en el inicio de otra semana que estará signada por los datos que entregue la economía estadounidense y los que aportarán las empresas que aún deben cumplir con la presentación de sus resultados. El industrial Dow Jones perdió 0,25%, hasta situarse en los 11.467,34 puntos, mientras el tecnológico Nasdaq cayó 0,14% y el índice S&P 500 se retrajo apenas un 0,05 por ciento. Los analistas adjudicaron el retroceso al rebote que registró en el mundo la cotización del petróleo (subió poco más de US$ 2 luego de haber caído 16 en apenas tres ruedas) y la cautela que mantienen los inversores sobre el devenir de la economía de los EE.UU., en general, y los próximos balances por publicarse, en particular. Hay que tener en cuenta que Wall Street aún intenta digerir el pedido de autorización que solicitó el secretario del Tesoro, Henry Paulson, al Congreso para poder asistir a las dos entidades responsables de garantizar el 50% de los créditos hipotecarios concedidos entre estadounidenses, en un intento de evitar su bancarrota. Este polémico pedido, a juicio de los analistas, inaugura una nueva etapa de la crisis subprime , que ya lleva un año: ya no existen temores sobre la liquidez sino sobre la solvencia de las entidades financieras. Ayer, por ejemplo, las acciones de la farmacéutica Merck, con un retroceso del 6,24%, fueron las que más bajaron en el Dow Jones, aunque también descendieron con fuerza los títulos de JP Morgan Chase (3,42%) y los de American Express (2,99%), que después del cierre de las operaciones daría a conocer un pobre balance. En sentido contrario se movieron las acciones del Bank of America (alza de 3,89%) luego de que esa entidad anunciara que en el primer semestre del año ganó US$ 4620 millones, una cifra que, si bien resultó 58% inferior al resultado que había logrado en el mismo período del año anterior, superó las expectativas de los analistas. Las previsiones para el resto de la semana son cautelosas, una sensación que se incrementó en la noche de ayer luego de hacerse públicos decepcionantes balances o previsiones de Apple, Amex y Texas Instruments. Apple sorprendió al anunciar una suba del 31% en sus ganancias del tercer trimestre fiscal, gracias a la suba en las ventas de computadoras. Pero, a su vez, pronosticó ganancias mucho menores que las esperadas para el actual trimestre. American Express, en tanto, informó que ganó en el primer semestre del año un 22% menos que en igual período de 2007, al tener que aumentar sus reservas para hacer frente a impagos. Y Texas Instruments, el segundo fabricante estadounidense de semiconductores después de Intel, registró un descenso del 4% en su beneficio del segundo trimestre en comparación con igual lapso del año anterior. |