Por FLORENCIA DONOVAN - Ni el desapacible clima pudo decolorar el buen humor de los inversores.Con la Bolsa en alza, los bonos revirtiendo pérdidas y el dólar estable, los bancos también empezaron a bajar la guardia. Tras atesorar pesos durante el conflicto entre el Gobierno y el agro, los bancos comenzaron a recortar fuerte sus tasas de interés y, según coinciden en la city, lo más probable es que reafirmen esta tendencia en el transcurso de la semana. Por lo pronto, la tasa de interés que pagan por captar depósitos de más de $ 1 millón a 30 días de plazo se operaba ayer por debajo del 15%, cuando hace sólo días, en junio, había llegado a ubicarse por encima del 17,5%.
La tasa de plazos fijos mayoristas suele siempre anticiparse a los movimientos de la tasa del segmento retail o minorista, ya que los bancos usan las colocaciones de los inversores institucionales, más sensibles a los movimientos del mercado, para administrar su liquidez. A comienzos de julio, los bancos estaban ofreciendo en promedio tasas cercanas al 11,2% anual por sus colocaciones retail, aunque había entidades que llegaban a pagar bastante más que esto.
“Por la incertidumbre que generaba el conflicto por las retenciones móviles los bancos se habían sentado sobre sus depósitos y, al mismo tiempo, habían puesto un freno en toda la parte activa (o de créditos). Esperemos que ahora que mejoró el clima esto se reactive”, señaló el operador de un banco público.
Consultados al respecto, no obstante, en la city deslizaron que la tasa de los depósitos mayoristas podría fácilmente bajar esta semana dos puntos porcentuales, hasta el 13% anual. Aunque a menor velocidad, las tasas para los individuos que estaban contemplando renovar su plazo fijo descenderían en la misma proporción en los próximos días.
Como estrategia defensiva, un informe de la consultora Qualitativa destaca que los bancos tenían en julio $ 7.500 millones estacionados en sus tesoros, casi $ 1.500 millones más que en mayo. Parte de estos fondos podrían liberarse de continuar el buen humor de los mercados.
Además, anuladas las retenciones móviles, los inversores están nuevamente siendo testigos de un mayor ingreso de divisas de exportadores. Esto está obligando al Banco Central (BCRA) a retomar el rol de comprador de dólares que había abandonado allá por marzo, cuando se desató la crisis del agro. Por lo que, con sus compras, el BCRA vuelve a inyectar pesos al circuito, contribuyendo así a la baja de tasas de interés.
Ayer, por caso, en el mercado señalaron que la entidad habría comprado más de u$s 100 millones para evitar una mayor apreciación del peso, que cerró así a $ 3,024 frente al dólar, en los mismos valores del viernes.
“Creo que el BCRA va a ir subiendo el dólar, pero muy de a poco, sin volatilidad”, opinó el operador de cambios de un banco de primera línea. “Y la curva va a seguir achicando,porque mientras que el mercado antes compraba dólares a futuro como cobertura, ahora está descontando que van a venir los dólares del agro a rabiar.” En el exterior, el contrato de compraventa de dólares a un año de plazo se operaba ayer a $ 3,40 contra los $3,50 de hace una semana.
Se frena la salida de capitales y cae el dólar informal
No hay termómetro más claro del humor de los inversores que lo que se conoce como dólar informal o de contado con liquidación, que no es otra cosa que el precio que están dispuestos a pagar los individuos por salir del mercado local y hacerse de dólares en el exterior. Ayer, el dólar de “contado con liqui” se operaba en la city en torno a los $ 3,10, apenas 8 centavos por encima del precio de la divisa en el mercado formal. Si bien la cotización sigue siendo reflejo de una salida de divisas, dado que hay más inversores dispuestos a pagar una prima adicional por sacar sus dólares, lejos está de los precios registrados durante la crisis con el campo, cuando la brecha con el tipo de cambio formal superaba los 15 centavos. En gran medida, ayuda la recuperación de los títulos públicos. La derogación de la Resolución 125 que fijó las retenciones móviles también abrirá las puertas para que por lo menos comiencen a llegar al mercado los dólares correspondientes a la cosecha, que venían frenándose debido a una crisis que duró más de cuatro meses.
El Banco Central, entretanto, tendrá la oportunidad de salir a recomponer sus reservas. Se espera que en los próximos meses, mediante sus compras en el mercado cambiario, la entidad que preside Martín Redrado busque recuperar al menos u$s 2.500 millones. |