Los especuladores volvieron a encontrara terreno abonado en el mercado de divisas y llevaron al euro hasta el borde de los máximos históricos frente al dólar, aprovechando los malos datos macroeconómicos en EEUU, para después dejarlo caer hasta perder incluso la referencia de 1,28 dólares.
La divisa europea comenzó la sesión en las principales plazas del Viejo Continente de forma dubitativa. Las cifra de crecimiento económico en Italia no lograron satisfacer a los inversores, que asistían nuevamente a las dificultades de una de las principales economías de la eurozona para crecer, como ya sucediera días atrás con Alemania. Además, el mercado también recibió con frialdad los datos previos del PIB de la eurozona, facilitados por Eurostat.
Sin embargo, el dólar recibió dos fuertes impactos por parte de los dos datos macroeconómicos más importantes que se publicaban en EEUU. Por un lado, el incremento del déficit comercial, una de las principales causas que los expertos han esgrimido para explicar la debilidad del billete verde. Las cifras superaban las estimaciones de los analistas y se situaba además en la segunda cota más alta de la historia, con 42.500 millones de dólares, tan sólo superados por los 43.000 millones presentados en marzo de 2003. El déficit, que se situó por encima de las previsiones de los analistas, se incrementó un 17% en el conjunto de 2003.
El euro emprendió entonces un recorrido alcista que se vería reforzado por las cifras del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que cayó mucho más allá de las previsiones de los expertos. Estos apostaban por una ligera caída hasta 103 mientras que el dato se situó en 93,1 puntos.
La divisa europea prolongó sus ganancias y llegó a marcar un máximo intradía de 1,2891 dólares, al borde de su récord histórico, fijado en 1,2899. Sin embargo, la cercanía de la desconocida cota de 1,29 dólares y la actuación de los especuladores, hizo que la moneda única emprendiera un meteórico camino de vuelta que le llevó incluso por debajo de la cota de 1,28 dólares, para marcar, naturalmente, sus mínimos intradía, en torno a 1,2785 dólares. El cambio oficial fijado por el Banco Central Europeo (BCE) fue de 1,2816 dólares.
Mientras, la libra esterlina y el yen continúan firmes frente al dólar. La divisa japonesa volvió a situarse al borde de sus máximos de los últimos 40 años, con los inversores nuevamente recelosos ante una posible intervención del Banco de Japón. |