Por Santiago Chelala - El presidente del Banco Central, Martín Redrado, abogó por apurar los mecanismos de pago en monedas domésticas como instrumento para moderar el impacto de las crisis internacionales. En un seminario organizado por la Secretaría General Iberoamericana (Segib), que preside Enrique Iglesias, los especialistas acordaron que América Latina se encuentra mejor preparada para hacer frente al terremoto financiero con epicentro en Estados Unidos.
Para Redrado, la estabilidad financiera debe ser una de las prioridades de la política monetaria. “La estabilidad solía ser un medio y no un fin en sí mismo. Es hora de que sea un mandato explícito de los bancos centrales”, comentó y agregó que el tipo de cambio flexible y administrado es la mejor alternativa para el país. “La Argentina no está preparada para fluctuaciones cambiarias de 20% o 30%”, remarcó (ver F&M pág. 3).
También advirtió que las estrategias de metas de inflación, que siguen otros bancos centrales de la región, limitan la política monetaria y pueden ser excesivamente estrictas y conducir a una reducción evitable de la actividad y el empleo.
A su turno, Enrique Iglesias aseguró que lo importante es que los países de América Latina ganen flexibilidad en sus políticas. “Lo que vemos en Estados Unidos no es nada nuevo, pasó muchas veces. Otra vez le dieron crédito a quienes no pueden pagar y se hizo sin supervisión”, destacó el ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Iglesias recordó que en situaciones similares, desde Washington se prohibía a los países rescatar a los bancos en dificultades financieras. “Nos decían que debíamos dejarlos caer. Pero como decía Raúl Prebisch, los países desarrollados no violan los principios, los cambian”, concluyó.
Mientras que Federico Poli, ex subsecretario Pyme y subdirector de Asuntos Económicos de la Segib, advirtió de los riesgos de la enfermedad holandesa, es decir de la desindustrialización generada por una apreciación cambiaria y de los precios de bienes primarios. |