La baja del crudo ayudó a limitar los temores de que los altos precios energéticos seguirán pesando sobre la economía estadounidense en momentos en que los precios al consumidor y los indicadores de los ingresos personales muestran un incremento imprevistamente rápido.
"Pese a los encuentros de la Fed y del BCE (Banco Central Europeo) esta semana, el petróleo realmente se está convirtiendo en el centro de atención de corto plazo en los mercados cambiarios", dijo Omer Esiner, analista cambiario de Ruesch International en Washington, D.C.
"Realmente está ayudando a impulsar el dólar", señaló.
En las operaciones de la mañana en Nueva York, el euro caía el 0,6 por ciento diario a 1,5480 dólares <EUR=>, tras haber bajado incluso a 1,5464 dólares según datos de Reuters. Era la primera vez que la moneda única europea se cotizaba debajo de 1,55 dólares desde junio.
El petróleo bajó a un mínimo en tres meses de 118 dólares el barril, mientras que los precios de los metales y de otras materias primas descendieron aún más porque las preocupaciones sobre un debilitamiento de la demanda global desataron oleadas de tomas de ganancias.
El índice del dólar, que mide su evolución contra seis monedas principales, llegó a avanzar hasta 73,910 .DXY, máximo desde mediados de junio.
Esiner dijo que una caída adicional de los precios del crudo y un comunicado estricto de parte de la Fed en la reunión del martes podrían bajar el euro hasta 1,5430 dólares. Un cierre debajo de esa marca podría allanar el camino para un nuevo declive, hasta 1,5400, sostuvo.
Se prevé que la Fed mantenga las tasas de interés sin cambios en el 2,0 por ciento y subraye las preocupaciones sobre la inflación y las crecientes pérdidas del sistema financiero estadounidense.
Con respecto al BCE, también se anticipa que deje las tasas sin cambios en 4,25 por ciento en un encuentro del jueves.
El lunes, los datos del Gobierno de Estados Unidos mostraron un gasto del consumidor y unos ingresos personales imprevistamente fuertes en junio, además de un alza inesperada de los precios al consumidor.
Los datos económicos débiles del martes en la zona euro ayudaron a mantener la presión de ventas sobre el euro. Un reporte mostró que las ventas minoristas de junio en la zona euro bajaron más de lo previsto.