El dólar llegó a subir hasta el 0,3 por ciento a 108,70 yenes <JPY=>, máximo desde mediados de enero, de acuerdo con datos de Reuters.
El yen también descendía contra el euro, pues los avances de las acciones europeas aumentaban el apetito de los inversores por los activos más riesgosos, disminuyendo el atractivo de la moneda japonesa como refugio seguro.
El martes, la Fed mantuvo las tasas en el 2 por ciento, como estaba ampliamente previsto. El presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, fue el único funcionario que quería subir las tasas, contra las expectativas de que algún otro se le uniría en su pedido de ajuste monetario.
El martes las acciones de Estados Unidos subieron porque los inversores al final del día mostraron una reacción limitada a la preocupación de la Fed sobre la debilidad económica.
Los analistas dijeron que en cierta medida, la atención del mercado se centraba en vender yenes el miércoles como resultado de todo eso.
"Hubo un retorno tentativo a abrir 'carry trades' y el repunte de las acciones ha favorecido eso", dijo Adam Cole, estratega global de cambios de RBC Capital Markets.
El carry trade es una estrategia que consiste en endeudarse en monedas que pagan tasas de interés bajas para colocar el dinero en activos y divisas de mayores rentabilidades.
Cole agregó que el dólar estaba respaldado contra el euro por coberturas cortas en la moneda estadounidense tras su descenso previo en la sesión. El euro mostraba pocos cambios a 1,5468 dólares <EUR=> a las 1103 GMT, devolviendo ganancias previas.
El mercado estaba a la expectativa del encuentro que sostendrá el jueves el Banco Central Europeo (BCE), donde se prevé que también mantenga su tasa en el 4,25 por ciento después de haberla subido el mes pasado.