Pero los analistas decían que la recuperación del euro por encima de la marca de 1,50 dólares, desde el mínimo en casi seis meses, podría durar poco pues el mercado estudia en qué medida la desaceleración que afecta a Estados Unidos podría perjudicar al resto del mundo.
El euro, que la semana pasada sufrió su mayor caída semanal desde su creación en 1999, llegó a disminuir hasta 1,49 dólares <EUR=> previamente el lunes a medida que se intensificaba el impulso al descenso. Luego volvió a subir arriba de 1,50 dólares.
Un importante funcionario del BCE lanzó unos comentarios duros sobre la inflación, mientras que el petróleo repuntó ante los combates entre Rusia y Georgia.
Estos factores restaron brillo a la subida del dólar, dando a los operadores una excusa para tomar beneficios tras una baja de los precios de las materias primas que ya lleva un mes y luego del aumento del dólar.
"(...) los precios del petróleo encuentran alguna base de apoyo. Eso ayudó a subir el tipo de cambio euro/dólar (...) mientras que los comentarios de Liebscher amplificaron el movimiento", dijo Jeremy Stretch, estratega de mercados de Rabobank.
Klaus Liebscher, un miembro del Consejo de Gobierno del BCE, advirtió que la inflación continuaba alta, lo que recordó a los inversores que la principal preocupación del organismo es contener los precios.
Pero la semana pasada, el presidente de la entidad Jean-Claude Trichet había dicho que la economía de la zona euro enfrenta tiempos difíciles, lo que confirmó que el resto del mundo no es inmune a los problemas económicos de Estados Unidos.
"El dólar está ganando la competencia del menos feo", dijo Stretch, para reflejar la percepción de que el panorama económico de Estados Unidos ahora no es tan débil como el de la zona euro.
A las 1018 GMT, el euro subía 0,1 por ciento diario a 1,5022 dólares <EUR=>, repuntando desde el mínimo en casi seis meses de 1,4908 visto en la plataforma de negocios EBS durante las operaciones en Asia.
Los analistas decían que el euro probablemente seguiría bajo presión en el corto plazo pero podría registrar algún alivio esoprádico ya que los operadores podrían aprovechar la oportunidad para comprar la moneda única a precios relativamente bajos.
Sin embargo, el dólar apuntaba a seguir ganando terreno, especialmente si los operadores continúan liquidando las posiciones largas acumuladas en meses recientes en materias primas y monedas distintas al dólar.