Aún cuando es innegable que la liquidez regresó a los bancos en julio, éstos todavía no parecen dispuestos a prestar el dinero que acumulan en sus arcas. Los datos del Banco Central (BCRA) muestran que el stock de préstamos apenas creció 1% el mes pasado. Y en algunas líneas como la de adelantos, incluso se vio una caída del stock.
“Las altas tasas de interés, la menor voluntad de las personas por tomar crédito y la propia aversión de los bancos a prestar tiene paralizado el otorgamiento de préstamos”, indica un estudio de Econviews.
Así, en los 30 días que van desde el 1 de julio al 1 de agosto, los préstamos al sector privado apenas avanzaron 1%, cuando anteriormente venían creciendo a un ritmo del 3% mensual. Además, el stock de adelantos a empresas mostró una baja del 4% en este período. Las líneas de financiación al consumo, por su parte, mostraron una fuerte desaceleración en relación a otros meses.
Los préstamos a titulares de tarjeta de crédito avanzaron 1,3%, cuando en meses anteriores crecían más del 5%. Algo similar ocurrió con los créditos personales, que el año pasado supieron ser los más dinámicos del sistema. Esos préstamos crecieron sólo un 0,8% el mes pasado.
“Por estos días, los bancos prefieren mantener restringido el financiamiento de la producción y el consumo, y en cambio volcar sus depósitos recuperados en negocios transaccionales con bajos retornos”, explicó recientemente un informe de la consultora Abeceb.com.
Según ese estudio, actualmente existe un excedente de liquidez en el sistema que no encuentra un destino feliz en empresas y familias: son $ 9.215 millones (según cifras oficiales) que los bancos acumulan celosamente como pases pasivos (depositados en el Banco Central), y por los que hoy obtienen retornos mucho menos tentadores que el que percibirían por otorgar un crédito. La tasa para pases pasivos a un día se ubicó ayer en el 8,75% anual, y para pases a 7 días, en el 9% anual.
¿Qué pasa con las tasas?
La lógica dice que con el mayor fondeo de los bancos y la caída en las tasas pasivas, las tasas activas que hoy cobran las entidades por el financiamiento a empresas y particulares deberían retroceder algunos puntos. Sin embargo, eso aún no se está viendo en forma generalizada. “El banco no puede fondear un crédito a 5 años con un plazo fijo que vence a 30 días”, explicó un banquero. “Además, una inflación de dos dígitos también hace muy difícil prestar a largo plazo”, agregó. De todos modos, si la tendencia a la baja en las tasas pasivas continúa, es de esperar que en breve las tasas activas sigan el mismo camino. |