La Bolsa porteña profundizó ayer su caída, al retroceder 3,81% el índice Merval, afectado por la decisión de Standard & Poor s de reducir la calificación de la deuda de largo plazo asignada a la Argentina, por las ventas de acciones ligadas a la industria petrolera ante la fuerte caída del crudo y por el clima antinegocios que impera y pone a los inversores cada vez más pesimistas. El indicador de precios de referencia del mercado quedó a un pequeño paso de vulnerar los 1700 puntos, al estacionarse ayer en los 1708,95, su menor nivel desde la segunda quincena de octubre de 2006. Fue una jornada de pocos negocios que concentró apenas $ 76,3 millones en operaciones con acciones domésticas, lo que revela que la baja está vinculada a una crisis de expectativas. El derrumbe del Merval se vio favorecido por la fuerte baja del 8,24% que registraron los papeles de Tenaris, la mayor productora mundial de tubos de acero sin costura usados en la explotación petrolera y principal cotizante de la plaza local. El papel, que valía $ 107,95 hace un mes, quedó ayer a 78,00 y acumula un retroceso levemente superior al 17% en apenas tres ruedas de negocios. También cayeron 4,14% las acciones de Petrobras Brasil, que, al igual que las de Tenaris, quedaron afectadas por las previsiones que señalan que el precio del crudo en el mercado mundial, que ayer perforó el nivel de los US$ 115 por barril, podría bajar aún más. Otro baldazo de agua fría Las órdenes de venta se intensificaron en la última parte de la jornada, cuando se confirmó que la agencia de calificación de riesgo crediticio Standard & Poor s (S&P) había resuelto rebajar la nota asignada a la deuda argentina de largo plazo de B a B. Lo hizo al ponderar los "desafíos económicos que enfrenta el país, en especial la creciente inflación y las mayores presiones fiscales y financiera, sumadas a una baja probabilidad de que el Gobierno aplique medidas correctivas", explicó el director de calificaciones soberanas de S&P, Sebastián Briozzo. Pero el mercado ya había recibido muy mal el dato oficial que afirmó que la inflación de julio había sido de sólo 0,4 por ciento. Por esa razón a nadie sorprendió que, al final del día, las bajas (60) volvieran a superar largamente las alzas (36). Entre los retrocesos más importantes hay que mencionar los de Socotherm (bajó 9,6% por un balance que decepcionó al mercado); Molinos (-5,2%), Banco Macro (-4,5%), Pampa Energía (-4,2%), el Grupo Galicia (-3,7%), Petrobras Energía (-2,9%) y Edenor (-2,8%), entre tantas otras. Entre los que cerraron con ganancias hay que mencionar los papeles de Celulosa (1,46%), el Grupo Clarín (0,82%) y Banco Patagonia (0,58%), entre otros, aunque salta a la vista que, en todos los casos, se trató de alzas marginales. Javier Blanco
|