Tras la recuperación que ayer registraron los mercados, alentada en buena medida por las crecientes versiones sobre que el Gobierno finalmente impulsará cambios en el Indec, con la salida del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno incluida, las miradas volverán a estar centradas en cómo se comporte la plaza financiera. Impulsados por esto, los bonos de la deuda pública nacional emitidos en pesos y con capital "protegido" por una cláusula indexatoria, es decir, aquellos cuya valorización tiene relación directa con la medición de la inflación, registraron alzas que fueron del 2 al 7 por ciento. Así, lograron la mayor recomposición de precios en dos jornadas de los últimos 30 meses. Fue al cabo de la rueda de negocios con títulos más activa (se negociaron un total de $ 3500 millones entre lo operado en el Mercado Abierto Electrónico -plaza por la que cursan negocios los bancos- y la Bolsa de Comercio) desde que la Argentina cerró la reestructuración de la deuda, a comienzos de 2005. La especulación sobre un inminente cambio en la conducción y tutela del Indec (el organismo que, en los hechos, depende de Moreno quedaría ahora bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete) permitió que ni siquiera se desvalorizaran los bonos argentinos en dólares pese a que, sobre el cierre de las operaciones en la jornada previa, la agencia Standard and Poor s había rebajado la calificación otorgada a la Argentina como deudor y que, durante el día, otra evaluadora (Moody s) ratificó que analiza modificar a la baja la perspectiva asignada a la nota de "positiva" a "negativa". Moreno en la mira. De todos modos, el futuro de Moreno es una incógnita y genera fuertes divisiones en el Gobierno. El dilema enfrenta a quienes defienden la necesidad de hacer cambios para dar mayor credibilidad, visión que comparten la presidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gabinete, Sergio Massa y quienes la crisis financiera se resolverá sin necesidad de hacer modificaciones. En este sector se encuentran Néstor Kirchner, el ministro de Planificación, Julio De Vido, y Moreno, claro. En este contexto, cualquier atisbo de desmentida o demora en la decisión oficial de hacer cambios en el Indec abriría la puerta a otra ola de ventas de bonos que difícilmente una recompra oficial de títulos pudiera detener, habida cuenta de la dimensión que tomaron las apuestas de negocios cursadas ayer. |