Por Alejandra Gallo - A algunos industriales, cuando se modifica el tipo de cambio, el zapato les empieza a apretar. Pero el calzado no molesta a todos en el mismo lugar. Esa es la pelea de fondo que domina los pasillos de la Unión Industrial.
Ayer, en una reunión de Junta (que agrupa a los representantes de todo el país), los dueños de las fábricas finalmente acordaron que en una semana romperían el silencio en torno al actual rumbo económico.
Será luego de un encuentro clave que tendrían pasado mañana algunos dirigentes de la UIA con funcionarios del Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido. De hecho, técnicos de la central fabril y del Gobierno trabajan en un diagnóstico sobre cómo le va a cada sector fabril.
Hasta ahora, según pudo saber Clarín, hay tres grupos. Los sectores atados a los acuerdos de precios, como las alimenticias o las automotrices, por ejemplo, reniegan del estilo al que los somete, desde hace ya casi 5 años, el polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Para otros sectores (como textiles, indumentaria, calzados, plásticos), más endebles a los vaivenes de la balanza comercial, una baja en el tipo de cambio provoca que ingresen al mercado interno, de golpe, productos importados con los que antes no competían o que algunos productores nacionales, con márgenes justos de ganancias, se conviertan al final del día en importadores.
Finalmente, están los que vieron achicados sus márgenes pero que aún tienen tela para cortar, por ejemplo siderúrgicos, metalúrgicos y autopartistas.
Con este mar de fondo, el titular de la UIA, Juan Lascurain, y el vice, Ignacio de Mendiguren, protagonizaron un duelo verbal público. De Mendiguren dijo que ayer que "Lascurain tiene compromisos con el Gobierno" en respuesta a lo que el día anterior había señalado el titular de la UIA en el sentido de que el ex ministro de la Producción del gobierno de Eduardo Duhalde querría ser candidato a legislador bonaerense.
"Muchachos, déjense de embromar", les dispararon a ambos ayer referentes de la misma línea interna a la que responden Lascurain y De Mendiguren (industriales). En esa mesa chica estaban Adrián Kaufman (Arcor) y Luis Betnaza (Techint). El mismo mensaje se repitió, luego, en la sede fabril de boca de otros referentes como Héctor Massuh y Federico Nicholson (pertenecen a otra línea interna, la Celeste y Blanca).
De Mendiguren había dicho que la inflación "es del 25%", luego de que Cristiano Rattazzi, también directivo de la UIA y presidente de Fiat, había señalado que rozaba el 20% y que las mediciones del INDEC eran dudosas.
Tras la reunión de ayer, los popes fabriles acordaron difundir su propio cálculo de inflación en una semana pero, en el fondo, seguirán hablando del dólar.