Por Ismael Bermúdez - Ayer volvieron a circular toda clase de versiones sobre cambios "inminentes" en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La que sonó más fuerte fue que dejaría su cargo la directora general del organismo, Ana María Edwin. Se dijo que habría presentado la renuncia o que habría pedido jubilarse.
Y que el INDEC quedaría en un plazo breve fuera del mando del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Sin embargo, anoche una alta fuente de la Casa Rosada aseguró a Clarín que "todos los rumores vinculados al INDEC son falsos. El Gobierno no le pidió la renuncia a ningún funcionario ni tiene previsto hacerlo. Y la directora del Instituto no presentó la renuncia ni nosotros se la pedimos. Y tampoco pidió jubilarse". Y agregó que "esas versiones sin fundamento son interesadas. No está en nuestros cálculos hacer cambios en el Instituto".
Pese a la desmentida oficial, los trascendidos sobre los cambios fueron tan intensos que a media tarde en los pasillos del INDEC había aires de festejo entre los empleados y técnicos, que hace 18 meses vienen cuestionando la manipulación de los índices. "Por ahora no hubo confirmación oficial sobre la salida de Edwin", comentaron.
Lo que habría precipitado los rumores sobre la renuncia de Edwin fue que el cuestionamiento sobre las estadísticas del INDEC -una bandera que tomó la oposición- pasó a ser compartida por sectores del oficialismo.
Las versiones sobre la renuncia de Edwin fueron acompañadas de especulaciones sobre sus posibles reemplazantes. Así circuló como primera opción el nombre de Héctor Valle, un economista afín al Gobierno, que dirige desde hace muchos años la consultora FIDE, y que fue titular del INDEC hasta que fue desplazado por orden del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo a comienzos de la década del 90.
Otro nombre que circuló fue el de Mercedes Marcó del Pont, actual presidenta del Banco Nación. La danza de candidatos incluyó también, entre otros economistas, a Mario Blejer.
Otras versiones que circularon ayer aseguraban que la conducción del INDEC podría ser confiada a un dirigente con peso político, quien sería asistido por un técnico del propio Instituto que cuente con una larga trayectoria y con reconocimiento profesional hacia el interior del organismo. En ese esquema, los nombres que cerraban a esas especulaciones eran el propio Héctor Valle y la experta Clyde Trabucchi, que fue desplazada del INDEC y enviada a una comisión de coordinación estadística del Mercosur.
La expectativa dominante es que si la normalización del INDEC avanza, los técnicos desplazados podrían ser reincorporados a sus antiguas funciones, en especial en el área del Indice de Precios y podrían ser separados los empleados que ingresaron después de enero de 2007, cuando el área de precios fue intervenida con gente afín al secretario Guillermo Moreno.
Al mismo tiempo, se insistía en que los cambios serían acompañados de una auditoría internacional que certifique la calidad de las estadísticas del Instituto. Y que esa tarea podría ser encargada al Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz. Este economista trabajó para el FMI y fue asesor de Bill Clinton en EE.UU.