Un análisis de FABIÁN ABADIE (*) - El mercado espera las disposiciones del Gobierno en materia de la medición de la inflación. Mientras tanto, el Banco Central compra bonos baratos, y los que venden se van o compran bonos cortos para aprovechar un carry que apacigüe las pérdidas de capital. Los que venden Descuento realizan pérdidas ya que el precio medio esta en $ 124. Mientras tanto, los economistas discuten qué es lo que se debe hacer en materia de reconocer la inflación no declarada y la que está reprimida.
Por un lado están los que dicen que hay que reconocer todo y enfrentar la pérdida. Otros prefieren hundir la mentira e imponer una dura política monetaria y fiscal que permita ir descomprimiendo la que se encuentra reprimida. Los políticos difícilmente permitan reconocer la hundida pero las demandas judiciales pueden aparecer ya que el maltrato fue muy evidente, aunque los países son soberanos en cuanto a la generación de sus estadísticas.
El dólar sigue sosteniéndose en zona de compra y este se encuentra en equilibrio en términos reales aunque los modelos que aseguran esto en general no toman en cuenta el riesgo país que al subir afectan la competitividad.
La Badlar se coloca en un piso influido por la intervención del Central pero sería difícil que vaya por debajo del 12%. Los bonos en dólares cortos y medios tuvieron una tímida reacción pero los largos siguen casi en los mínimos. Aquí no hay intervención del Central.
Problemas
La economía sigue dando datos que muestran la desaceleración en un escenario internacional donde los commodities ceden y Brasil ha dejado de brillar –presión sobre la bolsa y sobre el tipo de cambio–. El problema político se situó en la economía y ahora no es tan fácil resolverlo.
El mercado sabe que el país tiene problemas de financiamiento y que el maltrato desperdició el período de intereses bajos en el que habría que haber invertido en reputación para poder volver al mercado de capitales implementando políticas correctas. El precio más alto de los bonos será el último que pague el Central porque después este deberá vender bonos para recuperar los dólares.
O en los próximos años la transferencia del Central al Gobierno será en títulos públicos. Por lo que el ajuste fiscal deberá ser más fuerte, algo que a este Gobierno no le gusta demasiado y menos en un escenario donde la tasa de crecimiento será naturalmente más reducida.
Todo esto nos hace pensar que la tendencia más allá del rebote que genere el Banco Central por la intervención seguirá siendo vendedora, por lo que las subas serán oportunidad de venta y en términos del precio del Descuento, éste será incapaz de romper el precio medio de largo plazo.
Adicionalmente a esto, el mercado accionario aparece fuertemente castigado en términos de cotizaciones. Se acabó la protección que ofrecía el mercado brasileño y el precio de las commodities para este activo de riesgo. Los bancos, de corto plazo, parecen querer recuperar cotizaciones: Galicia perdió casi un 40% contra el índice en los últimos 2 años, Macro un 20% y Francés más de un 25%.
Pero esta no es una apuesta libre de riesgo dada la fuerte presión sobre los bancos internacionales en un escenario donde el índice Standard & Poor’s sigue bajo presión y que de romper 1.275 puntos podría generar un ajuste de otro 20% a la baja.
*Consultor financiero |