El índice dólar .DXY se afirmaba después de retroceder el martes en Nueva York por tomas de ganancias luego de que ese mismo día alcanzara un máximo en todo el año.
Los operadores volvían a comprar la moneda norteamericana el miércoles en un movimiento de consolidación en ausencia de novedades, datos económicos o discursos de funcionarios que pudieran afectar al mercado.
Algunos agentes del mercado decían que se trataba más bien de un ajuste de posiciones de corto plazo, después de una subida casi sin interrupción en las últimas dos semanas.
"Estamos viendo este tono ligeramente demandado en el dólar, pero no existe una dirección real en el mercado", dijo C.J. Gavsie, un director gerente de BMO Capital Markets en Toronto.
"Nada ha cambiado fundamentalmente" y las mismas preocupaciones sobre Europa y otras economías del último mes han continuado debilitando a otras monedas aparte del dólar, agregó Gavsie.
En las primeras operaciones de Nueva York, el índice dólar, que mide su evolución contra una cesta de seis monedas, aumentaba un 0,3 por ciento diario a 76,985 .DXY. El martes, por un momento llegó al máximo en el año de 77,413.
El euro descendía 0,4 por ciento a 1,4730 dólares , pero casi un centavo arriba del mínimo en seis meses de 1,4631 dólares visto el martes.
Contra el yen, el dólar subía un 0,3 por ciento a 110,01 unidades de Japón , a la vista del récord en siete meses de 110,67 registrado la semana pasada.
Ahora las opiniones de los inversores sobre los riesgos tanto para Estados Unidos como para la economía global parecen más equilibradas. El fuerte deterioro del panorama del resto del mundo ofreció un impulso considerable para el dólar.
Las expectativas de las tasas de interés y de sus diferenciales han girado a favor del dólar pero en ausencia de nuevos datos o declaraciones de funcionarios, hay menos margen para que ese movimiento siga.
Por ejemplo, los mercados de futuros ya no anticipan que el Banco Central Europeo (BCE) eleve las tasas este año. En Gran Bretaña se descuentan casi totalmente recortes de tasas de interés de medio punto porcentual en los próximos seis meses.
En Estados Unidos, el cuadro económico y del sector bancario sigue siendo visto como frágil, pero la perspectiva es mucho más optimista que al comienzo del año, según los analistas.
"Vemos el reciente repunte del dólar como impulsado principalmente por las menores expectativas para el crecimiento fuera de Estados Unidos y los movimientos relacionados de las tasas de interés, con alguna ayuda adicional de los cambios en posiciones especulativas hacia posiciones largas en dólares", dijo el miércoles Goldman Sachs en un informe.