El carry trade es una estrategia financiera en la que los inversores se endeudan en monedas de tasas de interés bajas, como el yen japonés, para invertir en activos y divisas que pagan intereses más altos, obteniendo así una ganancia cambiaria.
Un aumento de un 2 por ciento en los precios del petróleo agitó la sensación negativa para el dólar, que ya era elevada por los temores sobre la viabilidad de los gigantes hipotecarios estadounidenses Fannie Mae y Freddie Mac, y el banco de inversión Lehman Brothers.
The Financial Times dijo el jueves que Lehman, que según algunos analistas pronto podría anunciar amortizaciones de hasta 4.000 millones de dólares, mantuvo conversaciones para vender el 50 por ciento de sus acciones a la firma china CITIC Securities y al estatal Korea Development Bank, pero ambas empresas no aceptaron porque consideraron al precio muy alto.
Una portavoz de Lehman se rehusó a comentar sobre el reporte.
El resurgimiento de las preocupaciones sobre uno de los bancos de más renombre de Wall Street y un incremento de la aversión al riesgo bajaron al dólar aún más del máximo del 2008 que había tocado esta semana, y al mismo tiempo alentaban al yen.
"En los mercados financieros y los mercados de acciones hay cierto nerviosismo (...) y eso tiende a significar que el yen está un poco mejor respaldado contra algunas de las monedas más riesgosas", dijo Phyllis Papadavid, estratega de cambios de Societe Generale en Londres.
"Especialmente con algunas de las historias que rodean a los bancos estadounidenses (...) existe la sensación de que la aversión al riesgo se filtra a los mercados", añadió.
A las 1115 GMT, el dólar perdía el 1 por ciento frente al yen, a 108,65 yenes <JPY=>. Esto impulsaba una caída de 0,3 por ciento en el índice dólar, que mide su evolución contra seis monedas principales, a 76,70 .DXY.
El euro descendía 0,8 por ciento contra el yen a 160,60 unidades de Japón <EURJPY=>, pero ganaba el 0,2 por ciento contra el dólar, a 1,4775 dólares <EUR=>.
Las monedas de renta alta y relativamente más riesgosas como los dólares de Australia y Nueva Zelanda caían considerablemente contra el yen, perdiendo el 1,5 por ciento a 94,35 yenes <AUDJPY=R> y 1 por ciento a 77,34 yenes <NZDJPY=R> respectivamente.
Para el jueves, los operadores cambiarios estaban esperando los números semanales del seguro de desempleo de Estados Unidos y el índice de la actividad fabril del banco de la Reserva Federal de Filadelfia.